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Cervezas "sin alcohol", 0,0% y light ( Análisis comparativo)


La cerveza es una bebida refrescante compuesta fundamentalmente de agua, malta de cebada y lúpulo y cuya relativamente baja graduación alcohólica (las más consumidas tienen en torno al 4,5% de alcohol, menos de la mitad del vino pero en ningún caso despreciable) es uno de sus principales atractivos. Estos últimos años, el mercado se ha visto inundado de cervezas con distinta denominación comercial y menor grado alcohólico que las convencionales. A las "sin alcohol" les siguieron las 0,0%, que son más de lo mismo para la legislación aunque contengan aún menos alcohol que las "sin"; después llegaron las cervezas light, que además de reducir su aporte calórico rebajan también su graduación alcohólica y se quedan en una posición intermedia entre las "sin" y las normales. 

Conservas de atún y bonito en aceite de oliva ( análisis comparativos)


Se analizaron y compararon cinco conservas de atún claro en aceite de oliva y cuatro de bonito del Norte, asimismo en aceite de oliva, de Albo, Ortiz, Cuca, Isabel, Garavilla y Calvo, en diversos formatos, los más comunes lata individual de 112 gramos de peso neto y el pack de tres latas de 80 gramos cada una. El bonito del Norte en conserva cuesta un 33% más, sale de media a 24,3 euros el kilo escurrido cuando el atún claro sale a 18,3 euros. Sin embargo, hay muchas diferencias en precio: el atún claro más barato fue Isabel, a 14 euros el kilo escurrido; y los más caros, Cuca y Ortiz, en torno a 21 euros/kg escurrido. Entre las de bonito, la más barata fue también Isabel (21,5 euros/kg escurrido), y las tres restantes costaron entre los 24 euros/kg escurrido de Garavilla y los más de 25 euros/kg escurrido de Ortiz y Albo.
La primera pregunta que surge es si esta diferencia en precio entre atún claro y bonito está justificada. La respuesta tiene dos ámbitos. En el nutricional, son similares ya que su composición es casi la misma y sus puntos fuertes, idénticos: gran contenido de proteínas de excelente calidad y de grasas cardiosaludables, tanto las del aceite de oliva del líquido de cobertura como las grasas omega-3 de los pescados azules. La única, y poco relevante, es que las muestras de atún son un poco más saladas (1,2% de sal, de media) que las de bonito (0,9%), si bien sólo una de las nueve, atún claro Ortiz (1,8% de sal), puede considerarse demasiado salada.
El segundo ámbito de respuesta es el organoléptico. Procede averiguar si el bonito, más caro y con mayor prestigio comercial (su carne es más blanca, y su textura y sabor se tienen por más delicados) es superior en lo organoléptico: sabor, olor, textura, color, sabor residual, sensación al masticar y jugosidad. Pues bien, la cata o análisis sensorial (ciega: los jueces ignoran la marca y tipo de producto que están evaluando) realizada por 45 consumidores llegó a la conclusión de que en la calificación influye más la marca del producto que el hecho de que sea de atún o de bonito. En otras palabras, el bonito no logra mejores resultados.
Dos de las tres mejores puntuaciones (entre 6,7 y 7,1 puntos) las merecieron muestras de atún claro, y la mayor fue para el atún claro Albo; y dos de bonito del Norte no han alcanzado los 6,5 puntos. Pero en una cata se tienen en cuenta también las preferencias, o número de veces que una muestra ha sido destacada de modo espontáneo por los jueces. Y en este apartado vuelve a evidenciarse que el fabricante es clave: las más preferidas han sido las dos muestras de Albo, las dos de Ortiz, y las dos de Isabel; la menos preferida fue atún claro Calvo, y las dos restantes (bonito Garavilla y atún Cuca) quedan en posición intermedia. Si se sube el listón de exigencia y se buscan las muestras que han sobresalido en todos o casi todos los parámetros, se concluye que bonito Ortiz y atún Albo son superiores a las demás. Y tras estas dos, las más elogiadas han sido precisamente las mismas marcas, con el producto cambiado: bonito Albo y atún Ortiz. Si hubiera que seleccionar una sola muestra como mejor de todo el comparativo, sería el bonito Ortiz (25,4 euros el kilo escurrido), pero el galardón de mejor relación calidad-precio corresponde al atún claro Isabel, el más barato (14 euros el kilo escurrido) y con una calidad satisfactoria en composición y en la cata.

Por qué es tan saludable comer atún o bonito en conserva

Estas conservas, que contienen únicamente atún o bonito, aceite de oliva y sal, son un alimento recomendable para el consumo frecuente, por muy nutritivas (el 24%-29% del producto escurrido son proteínas de calidad, tan valiosas como las del pescado fresco) y por sus grasas cardiosaludables: a las cualidades de los ácidos grasos omega-3 característicos de los pescados azules se suman las del ácido oleico del líquido de cobertura, en este caso aceite de oliva, que representa entre el 20% y el 38% del peso neto.
En el pescado fresco, el atún (12%) tiene en general más grasa que el bonito del Norte (6%), pero en las conservas esta diferencia se minimiza, dado que en función de la época de captura (en invierno, tiene menos grasa), el tamaño del pescado, el estado fisiológico del animal, y el de alimentación del atún y bonito en el medio marino hace que ambas materias primeras tiendan a parecerse mucho en su composición. Al ser la bibliografía tan coincidente e indicarlo así también las etiquetas de estos productos, no se ha considerado necesario un análisis para medir el contenido en grasa y proteínas. ¿Y cómo son desde un punto de vista energético? Atún y bonito aportan unas 200 calorías cada cien gramos, y el aceite de oliva que los cubre en la lata, 900 calorías cada 100 mililitros. En estas nueve conservas, el aceite representa desde el 19% del peso neto hasta casi el 40%, con lo que hay latas (como bonito Isabel, con sólo el 62% de pescado) en las que consumir el aceite representa un aporte energético mayor que en otras, como bonito Ortiz o atún claro Cuca, en la que cerca del 80% es pescado. Por tanto, si se come sólo el pescado, se incorporan, sea cual sea la muestra, unas 200 calorías cada cien gramos. Pero si se consume también el aceite, la aportación energética varía según sea la lata, desde las 470 calorías cada cien gramos del bonito Isabel hasta las 340 calorías del bonito Ortiz o del atún claro Cuca.
Pero no todo son proteínas y grasas. Consumir estas conservas significa también ingerir vitaminas y minerales. Entre estos últimos, destacan potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro y sodio. La cantidad de sal representa desde el 0,5% del atún Cuca hasta el 1,8% del atún Ortiz, situándose la mayoría en torno o por debajo del 1%.
Por último, el tratamiento térmico en la elaboración de la conserva (muy rápido) y su técnica de esterilización permiten que se mantengan en buena medida las vitaminas originales del atún y del bonito, que aportan sobre todo vitaminas liposolubles (A, D y E), pero también hidrosolubles como B3, B6 y B12.

Conservas bien elaboradas

Si decir "este es un producto bien elaborado" implica en general que cumple muchos requisitos, en el de las conservas de pescado equivale a asegurar que cumplen la legislación y que superaron numerosas pruebas de calidad. La primera es que las especies de pescado fueran las establecidas por la norma (el análisis de ADN reveló que las de atún claro eran Thunnus albacares y las de bonito, Thunnus alalunga), la segunda, que su estado higiénico-sanitario era correcto y conforme a norma (se hizo un control de esterilidad y se buscaron aerobios mesófilos). Y ocurrió lo propio con otras comprobaciones de laboratorio, como que el aceite era de oliva en todas las muestras y que la medición del contenido en mercurio (metal pesado, frecuente en pequeñas cantidades en túnidos) fue siempre inferior al admitido, 1 ppm (partes por millón); o que ninguna muestra presentaba defectos de calidad como materias extrañas, espinas, piel, escamas o carne rojiza. También se constató, en el análisis de histamina (sustancia tóxica que delata la degradación de las proteínas y puede generar alergias) que la frescura de la materia prima (el pescado) era correcta en todos los casos. Cabe indicar también que "bonito del Norte" no significa necesariamente "bonito del Cantábrico", ya que la legislación sólo determina la especie de que debe tratarse, Thunnus alalunga, existente en otros mares del planeta.
Sólo hubo dos irregularidades. La primera, de etiquetado, afecta a tres muestras: bonito Garavilla y atún claro Cuca dicen ser "sin conservantes ni colorantes", cuando no está permitida esta declaración porque en estas conservas no se admite el uso de estos aditivos; y en la etiqueta del bonito Ortiz, la indicación del número de lote era ilegible. La otra irregularidad consistió en que en el bonito Isabel el pescado representaba sólo el 62% del peso neto, cuando la norma obliga a un mínimo del 65%.

TABLA COMPARATIVA

Marca Ortiz Albo Isabel Garavilla
Denominación de venta Bonito del norte en aceite de oliva Bonito del norte en aceite de oliva Bonito del norte en aceite de oliva Bonito del norte en aceite de oliva
Precio (euros/kilo escurrido)1 25,4 26,2 21,5 24
Precio (euros/kilo neto)1 18,6 19,2 14 16,9
Peso neto2declarado(g) 112 112 266 115
Peso neto obtenido en análisis (g) 114 115 274 119
Peso escurrido3declarado (g) 82 82 173 81
Peso escurrido obtenido en análisis (g) 90 85 169 81
Peso escurrido obtenido en análisis /Peso neto obtenido en análisis (%)4 79 73,8 61,6 68,2
Cloruro sódico (%)5 0,95 1,06 0,84 0,74
Mercurio6(ppm) 0,15 0,31 0,28 0,16
Identificación de especies7 Thunnus alalunga Thunnus alalunga Thunnus alalunga Thunnus alalunga
Cata (de 1 a 9) 6,8 6,5 6,3 6,1
Marca Ortiz Albo Cuca Isabel Calvo
Denominación de venta Atún claro en aceite de oliva Atún claro en aceite de oliva Atún claro en aceite de oliva Atún claro en aceite de oliva Atún claro en aceite de oliva
Precio (euros/kilo escurrido)1 21 19,4 21,2 14 15,9
Precio (euros/kilo neto)1 15,4 14,2 16,3 9,1 10,4
Peso neto2declarado(g) 112 112 3x65 3x80 3x80
Peso neto obtenido en análisis (g) 117 113 3x66 3x80 3X82
Peso escurrido3declarado (g) 82 82 3x50 3x52 3x52
Peso escurrido obtenido en análisis (g) 91 84 3x53 3x55 3x57
Peso escurrido obtenido en análisis /Peso neto obtenido en análisis (%)4 77,1 74,4 80,6 68,5 69,2
Cloruro sódico (%)5 1,8 1,4 0,51 0,88 1,2
Mercurio6(ppm) 0,42 0,15 0,20 Menos que 0,05 Menos que 0,05
Identificación de especies7 Thunnus albacares Thunnus albacares Thunnus albacares Thunnus albacares Thunnus albacares
Cata (de 1 a 9) 6,7 7,1 6,2 6,2 5,5
En todas las muestras, el líquido de cobertura era aceite de oliva. El estado microbiológico fue correcto en las nueve muestras. Y la frescura: la cantidad de histamina (sustancia a la que se relaciona con la frescura del pescado que surge con la degradación de los aminoácidos, consecuencia de una contaminación bacteriana) fue en todas las muestras inferior a 5 ppm, cuando la norma admite hasta 100 ppm. La evaluación de los defectos de calidad de producto (presencia de materias extrañas, espinas, piel y escamas, carne rojiza y vasos sanguíneos) dio resultados satisfactorios en las nueve muestras.
1. Precio: se ha obtenido el precio por kilo de producto escurrido y neto.
2. Peso neto: peso del contenido (pescado más líquido de cobertura), excluido el envase.
3. Peso escurrido: peso del pescado, excluido el líquido de cobertura.
4. Peso escurrido/peso neto (%): la legislación establece un mínimo del 65%.
5. Cloruro sódico o sal: Se estima que un alimento es demasiado salado para la salud cuando supera el 1,5% de cloruro sódico.
6. Mercurio: es un contaminante -metal pesado- que se encuentra en el agua debido a la contaminación química de origen industrial; como consecuencia, también puede hallarse en el pescado. La norma acepta hasta un máximo de 1ppm. En este análisis, la muestra con más mercurio no lllega a la mitad del admitido.
7. El análisis de ADN del pescado de cada muestra reveló que las especies utilizadas en cada conserva son las que corresponden: Thunnus alalunga para el bonito del norte, y Thunnus albacares para el atún claro.

Nueve conservas de atún y bonito en aceite de oliva

Ortiz

  • "Bonito del norte en aceite de oliva"
  • Lata de 112 gramos.
  • Sale a 25,4 euros/kg escurrido y a 18,6 euros/kg neto (aceite incluido). Uno de los dos más caros. La mejor opción entre las latas de bonito, y la de más calidad global de todo el comparativo.
  • Ingredientes: "Bonito del norte (atún blanco), aceite de oliva y sal".
  • Etiquetado incorrecto: el número de lote es ilegible.
  • De las cuatro de bonito, la de mayor proporción de pescado (79%).
  • En cata logra 6,8 puntos y es uno de los más preferidos. No es criticado ni alabado en ninguno de los parámetros (color, olor, sabor, sensación al masticar, jugosidad y sabor residual).

Albo

  • "Bonito del norte en aceite de oliva"
  • Lata de 112 gramos.
  • Sale a 26,2 euros/kg escurrido y a 19,2 euros/kg neto (aceite incluido). El más caro de los nueve comparados.
  • Ingredientes: Bonito del norte (atún blanco), aceite de oliva y sal.
  • El de más sal entre las de bonito (1,06%), si bien no contiene demasiada.
  • En cata consigue 6,5 puntos y es uno de los más preferidos. Gusta por su color y no es criticado en ninguno de los parámetros.

Isabel

  • "Bonito del norte en aceite de oliva"
  • Lata de 266 gramos.
  • Sale a 21,5 euros/kg escurrido y a 14 euros/kg neto (aceite incluido). El bonito más barato, si bien su lata contiene más del doble de producto que las otras.
  • Ingredientes: Bonito del norte, aceite de oliva y sal.
  • La muestra con menos pescado, incumple la legislación: la relación peso escurrido/peso neto es el 62%, cuando el mínimo es el 65%.
  • En cata obtiene 6,3 puntos y es uno de los más preferidos. Gusta por su "color claro" y sus "trozos grandes"; y es criticado por "seco".

Garavilla

  • "Bonito del norte en aceite de oliva"
  • Lata de 115 gramos.
  • Sale a 24 euros/kg escurrido y a 16,9 euros/kg neto (aceite incluido).
  • Etiquetado incorrecto, por su declaración "sin conservantes ni colorantes", no permitida ya que no puede contenerlos.
  • Ingredientes: Bonito del norte, aceite de oliva y sal.
  • En cata se queda en 6,1 puntos. Gustan su "sabor" y "color" pero es criticado por "aceitoso".

Isabel

  • "Atún claro en aceite de oliva"
  • Pack de 3 latas de 80 gramos cada una.
  • Sale a 14 euros/kg escurrido y a 9,1 euros/kg neto (aceite incluido). El más barato. Y la mejor relación calidad-precio.
  • Ingredientes: Atún claro, aceite de oliva, aceite de oliva virgen extra (7%) y sal.
  • Es una de las de menos pescado (indicador peso escurrido/peso neto: 68%).
  • Una de las dos con menos mercurio (metal pesado, indeseable): por debajo del límite de detección (0,05 ppm). Y una de las menos saladas (0,9%).
  • En cata logra 6,2 puntos y es uno de los más preferidos. Gusta por "jugoso" y por su "color", y es criticado por "aceitoso" y "desmigado".

Albo

  • "Atún claro en aceite de oliva"
  • Lata de 112 gramos.
  • Sale a 19,4 euros/kg escurrido y a 14,2 euros/kg neto (aceite incluido).
  • Ingredientes: Atún claro, aceite de oliva y sal.
  • La segunda más salada, con el 1,4% de sal, y casi tres veces más que el menos salado.
  • En cata destaca con 7,1 puntos (obtuvo la mejor puntuación) y es uno de los más preferidos. Gusta por el "punto de sal" y por sus "trozos grandes"; no es criticado por ninguno de los parámetros.

Ortiz

  • "Atún claro en aceite de oliva"
  • Lata de 112 gramos.
  • Sale a 21 euros/kg escurrido y a 15,4 euros/kg neto (aceite incluido). Una de las dos más caras de atún claro.
  • Ingredientes: Atún claro, aceite de oliva y sal.
  • La más salada (1,8%). Se estima, en términos de salud, que a partir del 1,5% de sal, un producto es demasiado salado. Y es también la de más mercurio (0,42 ppm), aunque está dentro de norma, e incluso lejos del máximo permitido (1 ppm).
  • En cata logra 6,7 puntos y es uno de los preferidos, si bien no es alabado ni criticado en ninguno de los parámetros.

Cuca

  • "Atún claro en aceite de oliva"
  • Pack de 3 latas de 65 gramos.
  • Sale a 21,2 euros/kg escurrido y a 16,3 euros/kg neto (aceite incluido). Junto a Ortiz, la más cara de las conservas de atún.
  • Ingredientes: Atún claro, aceite de oliva y sal.
  • Etiquetado incorrecto, por su declaración "sin conservantes ni colorantes", no permitida porque no puede contenerlos.
  • La de menos sal, con sólo el 0,51%. Y la de más pescado: la relación peso escurrido/peso neto es de casi el 81%.
  • En cata consigue 6,2 puntos, ocupa posición intermedia y no es alabado ni criticado en ninguno de los parámetros.

Calvo

  • "Atún claro en aceite de oliva"
  • Pack de 3 latas de 80 gramos.
  • Sale a 15,9 euros/kg escurrido y a 10,4 euros/kg neto (aceite incluido). Una de las dos muestras más baratas de todo el comparativo, y con mucha diferencia respecto de las demás.
  • Ingredientes: Atún claro, aceite de oliva y sal.
  • Una de las dos con menos mercurio (metal pesado, indeseable): por debajo del límite de detección de la técnica (0,05 ppm). Y una de las cuatro con menos pescado (el indicador peso escurrido/peso neto es del 69%).
  • En la cata se quedó en 5,5 puntos y fue el menos preferido. Gustó por el "punto de sal" pero fue criticado por su "color oscuro", por estar "desmigado" y por "salado".

Análisis de productos - Sucedáneos de angula, en fresco y congelados


Las más baratas, tan buenas como las caras

En realidad, lo que conocemos como "gulas" es un plato preparado cuya materia prima es músculo de pescado blanco troceado al que se añaden aditivos

El análisis de seis muestras de análogos de angulas, tres de ellas frescas y tres congeladas, revela que aunque son alimentos interesantes (sabrosos y fáciles de preparar, ni muy calóricos ni excesivamente grasos), desde una perspectiva nutricional son netamente inferiores al producto natural que imitan. Este sucedáneo cuya materia prima es el surimi tiene mucha más sal, más carbohidratos y menos proteínas que las crías de anguila, y además incorpora numerosos aditivos para permitir su conservación y para conferir sabor, gelatinosidad y otras características al producto final.

Teniendo en cuenta que su consumo es normalmente ocasional y que lo más habitual es que se recurra a este sucedáneo para salir del paso (se preparan en un santiamén) o para el mero disfrute del paladar, sorprenden dos cosas: que no resulten tan sabrosas como cabría esperar (dos de las seis muestras no llegan a los 5 puntos en la cata, y sólo una supera los 7 puntos) y que, a pesar de que la materia prima sea pescado de escaso valor comercial, su precio diste mucho de ser económico: cinco de las seis muestras cuestan 15 euros el kilo o más, y dos de ellas superan los 20 euros el kilo, coste superior al de muchos pescados de gran calidad comercial.

Es un producto bien elaborado y presentado: en las seis muestras el etiquetado y el estado higiénico-sanitario fueron correctos y, además, ninguno contenía ingredientes modificados genéticamente. La mejor relación calidad-precio es Pescanova congeladas, las más baratas (8,75 euros el kilo) y las mejores en la cata. Quienes prioricen la alimentación saludable tienen una buena opción en Nakulas congeladas, de las menos grasas y saladas y sin glutamato, aunque con el peor resultado en la cata.

Qué son los sucedáneos de angula
Emulan tanto en su aspecto (tamaño, forma y color) como en la textura a las crías de la anguila, quizá el alimento más caro del mercado. Se elaboran a partir de surimi, en japonés "músculo de pescado picado", que se emplea como materia prima para la fabricación de sucedáneos de pescado o marisco, refrigerados y congelados. El surimi es una pasta de pescado blanco proveniente de las especies más abundantes y de menor salida comercial o de bajo costo. A pesar de la creencia popular, no se utilizan los restos de pescado. De hecho, se suelen emplear los lomos. Esa pasta se mezcla con distintos aditivos según sea el producto que se quiera obtener. Los fabricantes de estos sucedáneos compran el surimi ya elaborado, no lo producen ellos. La fabricación del surimi comienza con el tratamiento del músculo de pescado poco graso picado, que se lava varias veces en agua salina diluida para eliminar impurezas, escamas y sangre, y para neutralizar sabores. Una vez escurrido, se prensa para eliminar al máximo la humedad y concentrar la proteína. Ya después, la masa se refina y pasa a través de orificios minúsculos, con lo que se eliminan los restos que pudieran quedar. El resultado de todos estos procesos es una pasta compuesta fundamentalmente por proteína insoluble de pescado y caracterizada por su color blanco y su sabor y olor neutros. La peculiaridad más distintiva del surimi es su aptitud para formar un "gel", una red proteica capaz de captar agua y otros ingredientes añadidos. Finalmente, el surimi se mezcla con sustancias crioprotectoras que protegen sus propiedades durante la congelación, como azúcares, sal y fosfatos, que evitan que la carne procesada pierda sus propiedades de gelificación y que garantizan la conservación de la proteína de pescado a temperaturas de congelación y almacenamiento.

¿Y qué hace el fabricante del sucedáneo?
La materia prima del fabricante es el surimi descongelado, al que añade agua y aditivos. A esa mezcla se le aplica una temperatura de 80ºC con la finalidad de conseguir la consistencia del gel que permite dar al producto la forma de las angulas que se imita. Para ello, se da forma a la masa a través de boquillas (extrusión); se obtiene así un hilo de 3 milímetros de masa blanca cuya parte superior es teñida de negro por un chorrito de tinta de sepia o calamar para imitar la raya negra que las angulas poseen. Después, se calienta todo junto, y una vez el producto ha adquirido consistencia se corta por sus extremos para conseguir la forma de la cabeza y la cola, con lo que ya está listo para el envasado. Con posterioridad, el envase, tanto si su destino final es la refrigeración como la congelación, debe ser pasterizado.

El análisis nutricional
El porcentaje de humedad medio de las seis muestras fue del 71%, variando desde el 67% de las dos de La Gula del Norte hasta el 76% de Nakulas. El contenido en proteínas (de alta calidad biológica, ya que proceden de pescado) es considerable: la media es de 9,2% y la diferencia entre las muestras no fue significativa. Los hidratos de carbono de estos sucedáneos de angula, que provienen fundamentalmente de los azúcares empleados como crioprotectores y de los almidones y harinas usados para conseguir la textura deseada, representan un relevante 8,2% de media (desde poco más del 6% de Anguriñas Pescanova hasta casi el 10% de La Gula del Norte). El contenido en grasa, por su parte, es moderado (media del 9,4%), pero las diferencias fueron relevantes. Las dos Nakulas (fresca y congelada) tienen menos del 5% de grasa, mientras que las dos de Pescanova alcanzan el 13% y las de Gula del Norte superan el 10% de grasa. La grasa empleada en los seis productos es aceite de girasol, lo que hace que de esta grasa el 85% sea grasa insaturada, la más saludable. Los sucedáneos de angula, cabe decir por último, son poco calóricos ya que aportan de media 154 calorías cada cien gramos. Los menos energéticos son los menos grasos, Nakulas (115 y 110 calorías cada cien gramos), mientras que las otras cuatro muestras se mueven en valores superiores, entre 170 y 182 calorías cada cien gramos.

El lavado del pescado en la fabricación del surimi supone la pérdida de vitaminas hidrosolubles y minerales, por lo que la cantidad de estos nutrientes en los sucedáneos de angula es inferior a la del pescado.

Sal y glutamato
A los seis productos se les ha añadido sal, no tanto con función saborizante sino para favorecer la gelificación de la masa. Los más salados son (2,7% de sal) La Gula del Norte y Pescanova congelada y los menos salados, Nakulas (1,6% y 1,7%). Un alimento se considera de alto contenido en sal cuando supera el 1,8%, por lo que puede decirse que los sucedáneos de angula son un producto muy salado.

El glutamato monosódico (E-621) es un conocido potenciador del sabor de los alimentos cuya adición está permitida hasta un máximo de 10.000 ppm (miligramos/kilo). Las dos Nakulas son las únicas de este comparativo que carecen de este aditivo y en las cuatro restantes se detectó en cantidad muy inferior (en todos los casos, menos de 2.500 ppm) al límite fijado. En este producto no se emplean colorantes, sólo se usa tinta de sepia o calamar para "pintar" la línea grisácea.

Como conclusión, estos análogos de angulas tienen carbohidratos, menos proteínas y un contenido similar de grasa que la mayoría de pescados frescos. Y aditivos, y mucha más sal. Este derivado del pescado es una buena fuente de proteínas que se puede utilizar como complemento de la dieta en toda la población, a excepción de quienes tienen alergia al pescado , aunque conozcan los pescados causantes de su alergia, ya que se no se sabe la composición exacta de la materia prima utilizada en la elaboración del surimi.

Los aditivos
El surimi es una pasta de color blanco que carece de olor y sabor, por lo que aditivos y otros ingredientes son necesarios para lograr las características (sabor, aspecto, textura, olor...) perseguidas en el producto final. Las gulas no se podrían elaborar sin aglutinantes o gelificantes (harinas, clara de huevo, proteína de soja, polisacáridos de algas, gomas) que mejoran la textura, la hacen más estable y favorecen la retención de agua. Los polifosfatos son imprescindibles para conseguir la textura necesaria para fabricar estos sucedáneos de angula. Los potenciadores del sabor (glutamato monosódico E-621) aumentan el sabor de los aromas utilizados para realzar el surimi. Y, por último pueden emplearse aromas, correctores de la acidez o conservantes. También es común el uso de aceites vegetales (las seis muestras dicen utilizarlo de girasol) y tinta de sepia o calamar.

En síntesis
Se han analizado seis productos de la pesca transformados, más conocidos como "gulas", en sus versiones fresca y ultracongelada, de tres marcas: Nakulas, Pescanova y La Gula del Norte. Los formatos iban desde los 200 hasta los 400 gramos.
Estos análogos de angulas son más baratos congelados (desde 8,75 hasta 22,08 euros el kilo) que frescos (desde 14,95 hasta 26,33 euros el kilo). La marca más cara es La Gula del Norte (media de los dos productos: 24,20 euros el kilo) y la más barata, Pescanova (13 euros el kilo de media); en medio, Nakulas a 15,6 euros el kilo. La muestra más barata: Pescanova congeladas (8,75 euros el kilo).
Se trata de un plato preparado cuya materia prima es el surimi, músculo de pescado blanco finamente troceado al que se le añaden aditivos con la finalidad de darle sabor y otras características (color, sabor, textura, aspecto) y permitir su conservación.
Sabrosas y fáciles de preparar, no resultan muy calóricas - entre 115 y 182 calorías cada cien gramos- y tampoco pecan de exceso de grasa, ya que supone entre el 4% y el 13% del producto, pero desde una perspectiva nutricional son inferiores al producto fresco que imitan porque este sucedáneo tiene más sal, más carbohidratos y menos proteínas que las crías de anguila. E incorpora numerosos aditivos.
El etiquetado y el estado higiénico-sanitario fueron correctos en todas las muestras y ninguna contenía ingredientes modificados genéticamente.
Las especies de pescado utilizadas en la materia prima (el surimi) fueron abadejo de Alaska en Nakulas y en La Gula del Norte, y lirio en Pescanova. Así lo desveló el análisis del ADN de las seis muestras.
La mejor composición nutricional es la de las dos muestras (fresca y congelada) de Nakulas: las menos grasas, las menos saladas y las únicas que carecen de glutamato monosódico (aditivo potenciador del sabor).
Es un producto que se consume de vez en cuando y, probablemente, más con expectativas utilitarias (salir del paso: se preparan enseguida) y gastronómicas que nutritivas. De ahí que los resultados en cata devengan importantes. Destacaron Pescanova congeladas (7,2 puntos) y La Gula del Norte frescas (6,6 puntos), mientras que las que peor quedaron fueron las de Nakulas (ninguna de las dos alcanzó 5 puntos).
La mejor relación calidad-precio es Pescanova congeladas, las más baratas (8,75 euros el kilo) y las mejores en la cata. Quienes prioricen la alimentación saludable tienen una opción interesante: Nakulas congeladas, las menos grasas y saladas y sin glutamato; eso sí, obtuvieron el peor resultado en la cata.

Uno a uno, seis sucedáneos de angulas
Pescanova
Ultracongeladas. Salen a 8,75 euros el kilo, las más baratas.
La mejor relación calidad-precio.
Envase de 200 gramos en dos raciones separadas de 100 gramos cada una. De las más grasas (13%) y saladas (2,7%). Pescado empleado: lirio.
En cata, con 7,2 puntos son de las más preferidas: gustan por su "sabor intenso" y "facilidad al masticar"; son criticadas por resultar "grasas".
Nakulas
Ultracongeladas. Salen a 14,95 euros el kilo.
Opción interesante: aunque quedaron mal en la cata, nutricionalmente son las mejores y su precio es económico.
Envase de 200 gramos. De las menos grasas (4,7%) y calóricas (115 calorías cada cien gramos), y las menos saladas (1,6% de sal, cantidad nada despreciable). Carece de glutamato monosódico, aditivo potenciador del sabor. Pescado empleado: abadejo de Alaska.
En cata, con 4,4 puntos, fueron las menos preferidas. Gustaron por "su sabor", "apariencia" y "jugosidad", y fueron criticada por "duras", "insípidas" y por su desacertado color.
La Gula del Norte
Frescas. Salen a 26,33 euros el kilo, las más caras.
Envase de 200 gramos. De las más saladas (2,7%). Pescado empleado: abadejo de Alaska.
En cata obtienen 6,6 puntos y figuran entre las más preferidas: gustan por su "apariencia" y "sabor", pero son criticadas por "saladas", "pequeñas" y por la "sensación al masticar".
Nakulas
Frescas. Salen a 16,25 euros el kilo.
Envase de 200 gramos. Las menos grasas (4,3%) y calóricas (110 calorías cada cien gramos). Aunque con una cantidad de sal nada despreciable (1,7%), son menos saladas que otras muchas. No contiene glutamato monosódico, aditivo potenciador del sabor. Pescado empleado: abadejo de Alaska.
En cata, con sólo 4,9 puntos fue de las menos preferidas. No gustó la sensación al masticar el producto.
Pescanova
Frescas. Salen a 17,25 euros el kilo
Envase de 200 gramos, en dos raciones de 100 gramos cada una. De las más grasas (13%). Pescado empleado: lirio.
En cata logra 6,1 puntos: gusta su "apariencia" y "sensación al masticar"; se critica que resulten "saladas".
La Gula del Norte
Ultracongeladas. Salen a 22,08 euros el kilo, las más caras de las congeladas y las segundas más caras (tras la Gula del Norte en fresco) de todo el comparativo.
Envase de 400 gramos. De las más saladas (2,7%). Pescado empleado: abadejo de Alaska.
En cata consigue 5,9 puntos y fue una de las menos preferidas: gusta por su "sabor suave" y por "jugosas"; son criticadas por "saladas" y "grasas".

Cereales infantiles de desayuno ( Análisis comparativos)

Los cereales en copos o expandidos constituyen una buena opción para la primera colación del día, porque tienen menos grasa que la bollería y aportan una cantidad adecuada de hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales. Hay muchas clases de cereales de desayuno y, en contra de lo que podría pensarse, acertar en el tipo de cereales que se consumen habitualmente no es cuestión menor. Los niños deben alimentarse, desde sus primeros años de vida, de un modo saludable: el aumento de la incidencia de la obesidad infantil se considera ya, por su irrefrenable tendencia al alza, un problema de salud pública en las sociedades más desarrolladas. Los nutricionistas aconsejan que los desayunos se conciban en las familias como una comida más, y que cuando se opte por estos cereales transformados se elijan los que contienen menos azúcares, grasas saturadas y sal. La buena noticia es que los padres no deben temer que los niños los rechacen. Porque, como demuestra la cata realizada por CONSUMER EROSKI para el análisis comparativo de 11 muestras de tres de las variedades de cereales de desayuno más consumidas en nuestro país (azucarados, chocolateados y con miel), los niños no aprecian la diferencia entre los cereales de desayuno más saludables y los demás: les gustan igual unos que otros.

Qué son

Los cereales analizados se obtienen a partir de diversos granos de cereal, principalmente de trigo, maíz, arroz, y en ocasiones, de la mezcla de harinas (maíz, arroz, avena y trigo). La gran variedad de productos la determinan tanto su proceso de elaboración como los ingredientes incorporados. Además de los propios cereales, azúcar, miel y chocolate o cacao, como ingredientes comunes incluyen aditivos como edulcorantes (fructosa, jarabe de glucosa-fructosa), aceite vegetal, sal, extracto de malta de cebada y colorante (caramelo, beta-caroteno). Además, se les añaden vitaminas del complejo B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, piridoxina y vitamina B12), vitamina D, y diversos minerales, por lo general, calcio y hierro. También pueden contener otros ingredientes, como leche en polvo, huevo y frutos secos.
Son productos muy energéticos (entre 350 y 400 calorías cada 100 gramos)
Son muy energéticos (cien gramos de estos cereales aportan entre 350 y 400 calorías, según las muestras), debido tanto a su gran contenido en hidratos de carbono (entre el 74% y el 82% del producto, según la muestra de que se trate) como a su pobre cantidad de agua. La aportación de proteínas (entre el 5% y el 9%) y grasas (entre el 1% y el 8%) varía mucho entre las muestras analizadas y siempre depende más de los ingredientes añadidos que del tipo de cereal. Importante es también la cantidad de fibra (entre el 5% y el 8% del producto).

Las conclusiones

El estudio comprobó que todas las muestras se ajustaban a los requisitos fijados por la norma de calidad (grado de humedad), que sus etiquetas ofrecían toda la información obligatoria, que su estado higiénico-sanitario era correcto y que no contenían ingredientes modificados genéticamente. La medición de la cantidad de vitaminas realizada en laboratorio reveló que, al respecto y en general, estos cereales de desayuno se ajustan a lo declarado en sus etiquetados. La excepción tuvo como protagonista a la vitamina B2: los cereales Kellogg´s Chocos contenían un 36% menos de B2 de lo declarado y Nestlé Estrellitas un 39% menos, déficits suficientes para incumplir la norma de etiquetado. Para compensar el margen de error de la metodología analítica y asegurar la fiabilidad del resultado, se consideraron incorrectos resultados por encima del 30% de déficit en vitaminas respecto de lo declarado.
En lo nutricional, el análisis de grasas reveló que en dos de estos once cereales el perfil lipídico era poco saludable: no sólo la mitad de su grasa era saturada (eso ocurrió también en otras dos muestras) sino que además eran los de más grasa total (7% y 8% del producto). Por otra parte el contenido de grasas trans (menos saludables aún que las saturadas, provienen de la hidrogenación parcial de aceites vegetales) se comprobó irrelevante: cuatro muestras carecían de grasa trans, en tres representaba sólo un 0,10% del total de grasa, y únicamente en una (que además tenía muy poca grasa: el 1%) la trans era el 0,60% de la grasa.
Los cereales más azucarados fueron Nestlé Cheerios, Kellogg´s Chocos (ambos, un 46% de azúcar), Kellogg´s Smacks (44%), Nestlé Chocapic Duo y Kellogg´s Frosties (ambos, 42% de azúcar). Y los más salados, Nestlé Cheerios (640 mg de sodio/100 g) y Kellogg´s Choco Krispies (500 mg /100 g). La mejor relación calidad-precio es Nestlé Nesquik, chocolateados, los cereales más baratos (salen a 4,88 euros el kilo) y con una buena composición nutricional.

Fortificados en vitaminas y minerales

Los fabricantes de las once muestras estudiadas fortifican los cereales de desayuno con vitaminas y minerales. Pero no incorporan estos micronutrientes de uno en uno, sino en forma de preparados que adquieren a empresas especializadas y en las concentraciones exactas que el fabricante ha establecido en cada producto. Por ello, aunque algunos de los cereales analizados llegan a estar enriquecidos hasta con 10 vitaminas y varios minerales, el laboratorio ha analizado sólo tres vitaminas (niacina, B1 y B2), presentes en todas las muestras). Si hay déficit en las tres vitaminas, muy probablemente habrá un bajo contenido en buena parte de ellas. Los resultados del análisis específico de laboratorio indican que, en general, los fabricantes enriquecen sus productos tal y como indican en sus etiquetados y que lo hacen en cantidades similares a las declaradas, incluso en algunos casos las concentraciones encontradas fueron superiores a las anunciadas. Pero en dos muestras la cantidad de vitamina B2 fue inferior a la declarada en la etiqueta; en concreto un 36% inferior en Nestlé Estrellitas y un 39% menor en Kellogg´s Chocos. Toda vez que en estas muestras la cantidad de las otras dos vitaminas analizadas se ajustaba a lo declarado, no puede concluirse que la cantidad de las vitaminas añadidas no analizadas fuera inferior a la declarada.
Los cereales de desayuno infantil fortificados con vitaminas y minerales se consideran alimentos funcionales dado que ayudan a cubrir una parte de las necesidades nutritivas de vitaminas y minerales en etapas de crecimiento y desarrollo. Algunos de estos nutrientes intervienen como cofactores de reacciones implicadas en el metabolismo y la obtención de energía de los nutrientes y, por lo tanto, son de gran importancia para los niños en pleno crecimiento. No obstante, si la dieta infantil es variada en alimentos y bien proporcionada en cantidades los niños puede cubrir con alimentos naturales sus necesidades de estos nutrientes.

En síntesis

  • Se han analizado once cereales de desayuno en formatos desde 325 hasta 500 gramos y de tres variedades distintas: dos cereales azucarados, tres con miel y los seis restantes con chocolate o chocolateados, todos ellos dirigidos al consumo infantil. Los formatos van desde 325 hasta 500 gramos, y salen a un precio por kilo de entre 4,88 euros (Nestlé Nesquik) hasta 8,12 euros Nestlé Chocapic Duo (también, chocolateados). Los de miel salen en torno a 5,80 euros el kilo y los azucarados entre 5,60 y 5,87 euros el kilo.
  • Son muy energéticos (entre 350 y 400 calorías cada cien gramos), debido tanto a su gran contenido en hidratos de carbono (entre el 74% y el 82% del producto) como a su escaso contenido en agua. El contenido en proteínas (entre el 5% y el 9%) y grasas (entre el 1% y el 8%) varía mucho y depende más de los ingredientes añadidos que del tipo de cereal empleado.
  • Para un consumo habitual los cereales de desayuno más saludables son los menos azucarados, menos grasos y menos salados.
  • El perfil lipídico de Nestlé Chocapic Duo y Nestlé Crunch es poco saludable, ya que más de la mitad de su grasa es saturada y son los de más grasa total: 8% y 7%, respectivamente. Al contrario, Kellogg´s Miel Pops (de miel) o Kellogg´s Frosties (azucarados) no sólo no llegan al 20% de saturada, sino que apenas tienen grasa (1% y 3%, respectivamente).
  • El contenido de vitamina B2 fue inferior al declarado en Kellogg´s Chocos (un 39% menos) y Nestlé Estrellitas (un 36% menos). Por tanto, ambos cereales de desayuno incumplen la norma de etiquetado. Las demás muestras contienen vitaminas en cantidades similares o superiores a las que indican en sus etiquetas.
  • Los consumidores del panel de cata (niños y jóvenes de entre 12 y 18 años) no hallaron diferencias organolépticas reseñables entre las muestras de cada uno de los tres grupos (cereales azucarados, chocolateados y con miel). Por tanto, los padres pueden elegir para el consumo habitual los más saludables: es de esperar que los niños no se quejen por el cambio.
  • La mejor relación calidad-precio es Nestlé Nesquik chocolateados, los más baratos (4,88 euros el kilo) y con una buena composición nutricional. Otra opción sería Kellogg´s Miel Pops (6,77 euros el kilo), la mejor desde una perspectiva nutricional: sólo un 1% de grasa, mucha fibra (8%), poca sal y no excesivamente calóricos.

TABLA COMPARATIVA


Nestlé Nesquik Nestlé Chocapic Kellog's Chocokrispies Kellog's Chocos Nestlé Crunch cereales
Producto Choco- lateados Choco- lateados Choco- lateados Choco- lateados Choco- lateados
Formato (g) 500 500 500 500 375
Precio (euros/kilo) 4,88 6,05 5,26 5,68 5,26
Etiquetado Correcto Correcto Correcto Incorrecto Correcto
Humedad (%) 3,2 3,6 3,9 3,9 3,3
Hidratos de carbono (%) 77,3 75,9 79,4 75,9 74,4
Azúcares (%) 17,9 33,3 25,3 46,1 34,5
Proteína (%) 7,7 7,7 6,4 7,6 7,3
Grasa total (%) 3,4 4,3 2,2 1,9 7,3
Trans (%) 1 0,10 0,30 - - 0,10
Saturada (%) 47 44,7 56,7 58,6 50
Monoinsaturada (%) 37,1 36,4 34,7 32,4 37,4
Poliinsaturada (%) 16 18,9 8,6 8,8 12,7
Valor calórico (Kcal/100 g) 371 373 363 351 392
Fibra total (%) 6 6,4 5,3 8,2 6,3
Fibra soluble (%) 1,8 2 1,4 2 1,4
Fibra insoluble (%) 4,2 4,4 3,9 6,2 4,9
Sodio (g/100 g) 2 0,22 0,17 0,5 0,43 0,03
Vitaminas3
Niacina (mg/100 g) 21,8 21,9 20,8 21,5 22,4
Vitamina B1 (mg/100 g) 1,2 0,9 1 1,1 1,1
Vitamina B2 (mg/100 g) 1,8 1,6 1 0,8 1,2
OGM 4 Negativo Negativo Negativo Negativo Negativo
Estado micro- biológico Correcto Correcto Correcto Correcto Correcto
Cata (de 1 a 9) 7,2 7,5 7,1 7,3 7,1

Nestlé Chocapic DUO Nestlé Cheerios Nestlé Estrellitas Kellog's Miel Pops Kellog's Smacks Kellog's Frosties
Producto Choco- lateados Con miel Con miel Con miel Azucarados Azucarados
Formato (g) 325 375 375 375 375 375
Precio (euros/kilo) 8,12 5,36 5,28 6,77 5,68 5,53
Etiquetado Correcto Correcto Incorrecto Correcto Correcto Correcto
Humedad (%) 2,3 3,1 3,1 4,2 3,1 4,5
Hidratos de carbono (%) 73,5 75,8 81,2 79,7 81,3 81,9
Azúcares (%) 42,4 46,1 17 27,2 44 41,9
Proteína (%) 7,9 9,1 6,4 5 7,2 4,6
Grasa total (%) 8,1 3,5 3,1 1,2 1,1 2,8
Trans (%) 1 0,10 0,10 0,20 0,60 -- -
Saturada (%) 57,2 25,1 59,5 12,8 22 19,2
Monoinsaturada (%) 34 45,1 39,8 28 27,3 39,8
Poliinsaturada (%) 8,7 30 1 59,1 50,7 41
Valor calórico (Kcal/100 g) 399 371 378 350 364 371
Fibra total (%) 6,1 5,5 4,8 8,1 5,8 4,5
Fibra soluble (%) 1,8 2,1 1,8 1,2 2,4 1,5
Fibra insoluble (%) 4,3 3,4 3 6,9 3,4 3
Sodio (g/100 g) 2 0,13 0,64 0,14 0,27 0,008 0,43
Vitaminas3
Niacina (mg/100 g) 17,3 16 11,6 18,5 18,8 18,6
Vitamina B1 (mg/100 g) 0,9 1,2 1,8 1,9 2,2 1,8
Vitamina B2 (mg/100 g) 1,2 1 0,9 1 1 1,6
OGM 4 Negativo Negativo Negativo Negativo Negativo Negativo
Estado micro- biológico Correcto Correcto Correcto Correcto Correcto Correcto
Cata (de 1 a 9) 7,9 7,1 7,1 7,4 6,9 7,2
(1) Grasas Trans: grasas parcialmente hidrogenadas capaces tanto de aumentar el colesterol malo de la sangre como de disminuir el bueno.
(2) Sal: El consumo máximo recomendado de sal en los niños de entre 1 y 3 años es de 2 gramos al día; en los de entre 4 y 6 años, de 3 gramos al día y en los de entre 7 y 10 años, de 5 gramos al día.
(3) Vitaminas: debido a los márgenes de error de la analítica, se consideran contenidos incorrectos de vitaminas los que se encuentran un 30% o más por debajo de lo indicado en el etiquetado de cada producto.
(4) OGM: Organismos modificados genéticamente

Uno a uno, 11 CEREALES INFANTILES DE DESAYUNO

Nestlé Nesquik

  • "Cereales de trigo, maíz y arroz tostados al chocolate"
  • Caja de 500 gramos. Salen a 4,88 euros/ kilo, los más baratos.
  • La mejor relación calidad-precio.
  • De los menos azucarados (18%).
  • En cata reciben 7,2 puntos: gusta su "color" y "sabor", pero también opinan los jóvenes catadores que están "duros" y que "saben poco a chocolate".

Nestlé Chocapic

  • "Cereales de trigo tostados con chocolate"
  • Caja de 500 gramos. Salen a 6,05 euros/kilo.
  • En cata reciben 7,5 puntos: gustaron por su "sabor" y su "forma"; pero fueron criticados por "grandes" y por su "sabor poco intenso".

Kellogg's Chocokrispies

  • "Arroz tostado con chocolate"
  • Caja de 500 gramos. Salen a 5,26 euros/kilo.
  • De los menos azucarados, pero entre los más salados (500 mg de sodio cada cien gramos).
  • En cata reciben 7,1 puntos: gusta su "sabor"; pero también consideran algunos catadores que "se ablandan mucho al mezclarlos con la leche".

Kellogg's Chocos

  • "Trigo tostado con sabor a chocolate"
  • Caja de 500 gramos. Salen a 5,68 euros/kilo.
  • Los más azucarados (46%), pero de los menos calóricos. Uno de los dos con más fibra (8,2%). Contenido en vitamina B2 inferior al declarado (un 39%), incumple la norma de etiquetado.
  • En cata reciben 7,3 puntos: gustan por su "sabor" y "forma"; pero no tanto "la sensación al masticar" y su "sabor poco intenso".

Nestlé Crunch

  • "Arroz, trigo y maíz tostados con chocolate con leche"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 5,26 euros/kilo.
  • Perfil lípídico poco saludable: mucha grasa (el 7,3%) y la mitad de ella, saturada. De los más calóricos (392 calorías cada cien gramos). Muy poco salados.
  • En cata reciben 7,1 puntos: gusta su "color", pero a su vez son criticados por "mucho sabor a chocolate" y por "duros".

Nestlé Chocapic DUO

  • "Copos de trigo y arroz tostados con chocolate (el 25% recubiertos de chocolate blanco)"
  • Caja de 325 gramos. Salen a 8,12 euros el kilo, los más caros.
  • El peor perfil lipídico: son los más grasos (8,1%) y además, el 57% de su grasa es saturada, poco saludable. Muy azucarados (42% de azúcar). Mucha grasa y mucho azúcar equivale a mucha energía: 399 calorías cada cien gramos.
  • En cata consiguen 7,9 puntos: gustan por sus "dos colores" y por la "mezcla de sabores"; fueron criticado por "trozos blancos demasiado dulces", por "grandes" y por la "sensación al masticar".

Nestlé Cheerios

  • "Anillos de cereales con avena integral tostados y miel"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 5,36 euros/ kilo.
  • Los más proteicos (9%), pero también los más azucarados (46%) y los más salados (640 miligramos de sodio cada cien gramos).
  • En cata logran 7,1 puntos: gustaron por su "sabor", y fueron criticados por su "color oscuro" y por resultar "muy blandos con la leche".

Nestlé Estrellitas

  • "Cereales de maíz, trigo y avena tostados con miel"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 5,28 euros/ kilo.
  • No tienen mucha grasa (3%), pero el 60% de ella es saturada. Poco azúcar (17%). Contienen bastante fibra (casi el 5%), pero muchas muestras aportan mayor cantidad. Contenido en vitamina B2 inferior al declarado (un 36%), incumple la norma de etiquetado.
  • En cata consiguen 7,1 puntos sin destacar en ningún parámetro.

Kellogg's Miel Pops

  • "Maíz inflado con miel y azúcar"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 6,77 euros/ kilo, de los más caros
  • Una opción interesante, por tener la mejor composición nutricional: un perfil lipídico muy saludable (sólo el 1% de grasa, y además, de ella, muy poca es saturada), poco azúcar (27%) y mucha fibra (8%).
  • En cata logran 7,4 puntos: gustaron por "bastante sabor a miel" y por "crujientes"; a buena parte de los jóvenes catadores les parecieron "muy dulces".

Kellogg's Smacks

  • "Trigo inflado y azucarado"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 5,68 euros/kilo
  • Muy poca grasa (1%). Sin grasa trans. Entre los más azucarados (44%), pero los menos salados.
  • En cata, reciben 6,9 puntos: fueron criticados por su "color" y por ser "blandos".

Kellogg's Frosties

  • "Copos de maíz tostados y azucarados"
  • Caja de 375 gramos. Salen a 5,53 euros/kilo
  • Los menos proteicos (4,6%). Buen perfil lipídico: carece de grasa trans, tiene poca grasa (3%) y su proporción de saturada es modesta (19%). Mucho azúcar (42%). Tiene bastante fibra (4,5%), pero otras muchas muestras aportan mayor cantidad.
  • En cata, reciben 7,2 puntos: gustó su "sabor", pero fueron criticados por "grandes" y "muy dulces".

Arroz con leche (Análisis comparativos)


El arroz con leche envasado es un postre dulce de receta sencilla que, paradójicamente, tiene entre siete y diez veces más leche que arroz, e incluso con frecuencia, más azúcar que arroz. Además de estos ingredientes principales, son comunes la cáscara de limón y la canela, o sus aromas. Asimismo, pueden contener nata, vainilla, leche en polvo, leche concentrada, almidón, aromas y estabilizadores.
Aunque sea un preparado lácteo, no cuenta con una normativa que regule sus ingredientes o composición y fije sus parámetros de calidad. Para hacer un arroz con leche basta con cocer lentamente arroz en leche con azúcar. La canela y el limón se añaden para aromatizarlo. La industria alimentaria, en lo básico, sigue la receta tradicional. Tras añadirse a la leche todos los ingredientes, somete la mezcla a un tratamiento térmico suave que completa la elaboración del producto, que debe mantenerse conservado en frío y cuya vida útil es de pocas semanas. Si el proceso térmico es más severo, se consigue una esterilización que elimina los microorganismos y hace posible que la conservación no requiera frío y el periodo de consumo se prolongue varios meses.
CONSUMER EROSKI ha llevado a laboratorio y sometido a su panel de cata ocho muestras de arroz con leche en envases y pesos bien distintos que cuestan desde los 2,82 euros/kilo a que salía el único que se conserva sin frío (Pascual) hasta los 7,64 euros/kilo de Kaiku o los 7,38 euros/kilo Goshua.

En pocas palabras, los resultados

El arroz con leche en más calórico que los yogures pero menos que las natillas y los mousses
El análisis desveló el perfil nutricional de estos arroces con leche: ricos en hidratos de carbono (22% del producto, de media) y pobres en proteínas (3%) y grasa (también el 3%), no son tan energéticos como se podría pensar, ya que -de media- cien gramos aportan unas 125 calorías. El más azucarado y calórico fue Casería La Madera y el que menos, Danone. El que más leche contiene es Goshua, mientras que Pascual y Central Lechera Asturiana son los de más arroz.
La única irregularidad detectada es que la mitad de las muestras incumplían la norma de etiquetado: dos no indican la cantidad de arroz y, además, parte de la información viene en letra muy pequeña. Y otras dos se denominan "alimento natural", cuando tienen prohibido indicarlo porque todos los arroces con leche lo son. El análisis de transgénicos demostró que ninguno contenía ingredientes modificados genéticamente, y el análisis microbiológico, que el estado higiénico-sanitario era satisfactorio en todos. En la cata, "se apreciaron diferencias significativas entre las muestras en todos los parámetros analizados", que fueron apariencia, sabor, sensación al masticar y sabor residual. Destacó Casería La Madeira (7 puntos), y los peores fueron Dhul, Kaiku, Pascual y Central Lechera Asturiana, que no superaron los 5,5 puntos.
La mejor relación calidad-precio es Danone, que gustó en la cata y es el menos azucarado y calórico y uno de los más baratos. Si se prioriza lo organoléptico (sabor, textura, aroma...), la opción más conveniente es Casería La Madera (5,33 euros/kilo). Los cuatro más caros se comercializan en tarros de cristal o envases de barro, probablemente para trasladar al consumidor la imagen de un producto artesanal o más selecto, pero no tienen mejor composición nutricional ni resultan más sabrosos que los demás, presentados en envases de plástico similares a los de las natillas.

Más leche que arroz

El ingrediente principal es la leche en sus diferentes versiones (entera o desnatada, y nata). Es más, el arroz ocupa la segunda posición sólo en Kaiku, Pascual y Central Lechera Asturiana; en el resto, queda en tercera posición detrás del azúcar. Siete contienen canela y limón (que pueden ir en forma de aromatizantes), y Danone emplea sólo canela. Estos cinco ingredientes básicos son los únicos que contienen los arroces con leche Kaiku, La Madera y La Ermita. Goshua, Danone y Dhul incorporan nata; Danone añade también leche desnatada rehidratada, y Dhul leche en polvo y vainilla. Por último, Central Lechera Asturiana es el único que emplea sal. El arroz, por rico en almidón, tiene gran capacidad de gelatinización, por lo que no se precisan espesantes, gelificantes ni estabilizantes para conseguir la textura cremosa que caracteriza al arroz con leche. Pascual es el único que emplea uno de estos aditivos, un estabilizante.
La humedad, el agua, representó desde el 67% de La Madera hasta el 74% de Danone y Kaiku. Una ración de arroz con leche contiene entre el 70% y el 80% de leche, y el arroz representa sólo entre el 6% y el 11% del producto, mientras que el azúcar añadido equivale a entre el 7% y el 15%. De media, aporta 123 calorías por 100 gramos, si bien hay que considerar que la ración individual de este producto es de 135-140 gramos. Cada tarrina de arroz con leche aporta de media unas 175 calorías, menos que postres lácteos como cremas y mousses, pero más que los yogures. Este discreto aporte calórico lo hace interesante como postre para quienes necesitan dosis extra de calorías (niños, adolescentes, deportistas...). Y como resulta dulce, sabroso, fácil de masticar y aporta nutrientes esenciales puede servir para que coman entre horas quienes se muestran inapetentes o están convalecientes.
De media, los hidratos de carbono suponen el 22% del producto y provienen del arroz, el azúcar añadido (sacarosa) y la lactosa o azúcar de la leche (la leche tiene unos 5 gramos de azúcares cada cien gramos). Sacarosa y lactosa son hidratos de carbono sencillos o de rápida asimilación, mientras que el almidón del arroz en un hidrato de asimilación lenta, más conveniente. La sacarosa (el azúcar añadido) va desde el 7% de Danone o Kaiku hasta el 15% de La Madera (un sobre de azúcar contiene 10 gramos; un arroz con leche La Madera -210 gramos-, tres sobres de azúcar). El contenido de lactosa (azúcar exclusivo de la leche) indica la cantidad de leche. El más rico en leche, y con gran diferencia, es Goshua (6% de lactosa); en el resto varía entre el 2,7% de Central Lechera Asturiana y el 3,9% de La Ermita. El contenido en hidratos de carbono complejos (almidón, es un indicador de la cantidad de arroz) fue desde el 7% en Goshua hasta el 11% en Pascual y Central Lechera Asturiana. Puede concluirse que, excepto Central Lechera Asturiana, los azúcares simples superan a los complejos.
El contenido proteico representa desde el 2,5% de La Madera hasta el 4% de Goshua. El menos graso fue Pascual (1,5% de grasa), y los más grasos, La Ermita y Central Lechera Asturiana, con un 3,5%. No es un contenido excesivo para un postre. Calcio y el fósforo, por otra parte, son los minerales más abundantes en el arroz con leche, que puede convertirse en sustituto de la leche para las personas a quienes desagrada tomar leche tal cual, siempre teniendo en cuenta que es un postre lácteo azucarado y que la cantidad de leche es menor en el arroz con leche que en un vaso de leche o un yogur.

El arroz con leche y la salud

Leche, alergias e intolerancias

Al tratarse de un producto lácteo, su consumo está contraindicado en personas con alergia a la caseína, la proteína más abundante de la leche. Y se desaconseja el consumo de arroz con leche en quienes muestran intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche).

Azúcar, diabetes y exceso de peso

El arroz con leche es un postre lácteo azucarado, por lo que deben limitar su consumo quienes sufren de diabetes, obesidad e hipertrigliceridemia.

Arroz con leche y celiaquía

El arroz es uno de los pocos cereales aptos para quienes sufren intolerancia al gluten. De todos modos, aunque leche, arroz y azúcar son compatibles con una dieta sin gluten, algunos fabricantes añaden aromas cuya procedencia no especifican. Por precaución, y ya en general, los celiacos no deberían consumir productos elaborados que no se declaren libres de gluten, ni los que no especifiquen todos sus ingredientes. El riesgo es importante. Si gustan del arroz con leche, una alternativa segura para los celiacos es elaborarlo en casa: la receta es muy sencilla.

En síntesis

  • Se han analizado ocho muestras de arroz con leche envasado de formatos, pesos y precios muy dispares. Salen desde los 2,82 euros/kilo de Pascual (el único que se conserva sin frío) hasta los 7,64 euros/kilo de Kaiku o los 7,38 euros/kilo Goshua.
  • Es un postre dulce lácteo elaborado con (de mayor a menor contenido): leche, azúcar y arroz, y canela y limón o sus aromas.
  • Perfil nutricional: rico en hidratos de carbono (22% del producto, de media) y pobre en proteínas (3%) y grasa (también el 3%). Es bastante menos energético que la bollería o los embutidos: de media, cien gramos de arroz con leche aportan 123 calorías.
  • El más azucarado y calórico es Casería La Madera y el que destaca por lo contrario, Danone. Goshua es el que más leche emplea y Pascual y Central Lechera Asturiana los de más arroz.
  • Cuatro incumplen la norma de etiquetado: Kaiku y La Madera no indican su cantidad de arroz y, además, parte de la información esencial viene en letra excesivamente pequeña. Goshua y Pascual dicen que son "alimento natural", cuando (porque todos los arroces con leche son naturales) está prohibido indicarlo.
  • En ninguno se encontraron ingredientes modificados genéticamente. Y el estado higiénico-sanitario en todos estos arroces con leche fue satisfactorio.
  • El mejor valorado en la cata fue Casería La Madeira (7 puntos), y los menos preferidos, Dhul, Kaiku, Pascual y Central Lechera Asturiana, los cuatro entre 5 y 5,5 puntos. La Ermita (6,3 puntos), Danone y Goshua (ambos con 6,4 puntos) se situaron en posición intermedia.
  • La mejor relación calidad-precio es el arroz con leche Danone, gustó en la cata, es uno de los más baratos y además el menos azucarado y calórico. Para los que prefieran el arroz con leche más sabroso, su opción es Casería La Madera (5,33 euros/kilo).

TABLA COMPARATIVA

Marca Danone Casería La Madera La Ermita de San Pedro Goshua
Formato (g) Pack 2 unid (140 g ud.) Frasco 210 g Frasco 270 g Tarro barro140 g
Precio (euros/kilo) 3,48 5,33 6,56 7,38
Etiquetado Correcto Incorrecto Correcto Incorrecto
Humedad (%) 74,2 66,8 69,7 69,2
Proteína (%) 3,2 2,5 3 4
Hidratos de carbono totales (%) 19,8 27,1 23,1 22,5
Azúcares totales (%) 10,2 18,3 14,7 15,4
Sacarosa (%) 1 6,8 15 10,6 9,3
Lactosa (%) 2 3,2 3,3 3,9 5,9
Hidratos de carbono complejos (%) 3 9,6 8,8 8,4 7,1
Grasa total (%) 2,1 3 3,5 3,4
Valor calórico (calorías/100 g) 109 142 132 133
OGM 4 Negativo Negativo Negativo Negativo
Estado microbiológico Correcto Correcto Correcto Correcto
Cata (1 a 9) 6,4 7 6,3 6,4
Marca Pascual Dhul Central lechera Asturiana Kaiku
Formato (g) Pack 2 unid (150 g ud) Pack 2 unid (135 g ud) Pack 2 unid (140 g ud) Tarro barro 140 g
Precio (euros/kilo) 2,82 3,48 3,52 7,64
Etiquetado Incorrecto Correcto Correcto Incorrecto
Humedad (%) 71,8 73,2 71,7 74,3
Proteína (%) 2,9 2,9 2,6 2,6
Hidratos de carbono totales (%) 23,2 19,9 21,6 19,6
Azúcares totales (%) 12,1 11,6 10,5 10,1
Sacarosa (%) 1 8,4 8 7,7 7,3
Lactosa (%) 2 3,4 3,6 2,7 2,8
Hidratos de carbono complejos (%) 3 11,1 8,3 11,1 9,5
Grasa total (%) 1,5 3,3 3,5 2,9
Valor calórico (calorías/100 g) 116 118 125 112
OGM 4 Negativo Negativo Negativo Negativo
Estado microbiológico Correcto Correcto Correcto Correcto
Cata (1 a 9) 5,3 5 5,5 5,2
(1) Sacarosa: azúcar blanco o azúcar común añadido al alimento.
(2) Lactosa: azúcar presente en la leche. Indica aproximadamente la cantidad de leche que contiene el alimento
(3) Hidratos de carbono complejos: su fuente principal es el arroz. Su contenido indica aproximadamente la cantidad de arroz en el alimento.
(4) OGM: organismos modificados genéticamente

Uno por uno, 8 muestras de arroz con leche

Danone

  • Sale a 3,48 euros el kilo. Pack de dos unidades de 140 gramos.
  • La mejor relación calidad-precio.
  • El menos azucarado (7%) y calórico (109 calorías cada cien gramos).
  • En cata recibe 6,4 puntos: no destaca en ningún apartado.

Casería

  • La Madera
  • Sale a 5,33 euros el kilo. Frasco de 210 gramos.
  • Otra opción interesante.
  • Etiquetado incorrecto (no indica la cantidad de arroz). El más azucarado (15%) y energético (142 calorías cada cien gramos).
  • En cata logra 7 puntos, es el más preferido: gusta por "cremoso"; pero también es criticado por "espeso".

La Ermita de San Pedro

  • Sale a 6,56 euros el kilo. Frasco de 270 gramos.
  • El segundo más azucarado (11%) y de los más grasos (3,5% de grasa).
  • En cata logra 6,3 puntos: gusta por su "sabor a canela" y por "cremoso"; a su vez, también es criticado por "pastoso" y "sabor".

Goshua

  • Sale a 7,38 euros el kilo, casi tan caro como el que más. Tarro de barro de 140 gramos.
  • Etiquetado incorrecto (asegura ser un producto natural, cuando todos lo son y por ello está prohibido indicarlo). El más proteico (4%) y de los más grasos (3,4%). El de más leche (6% de lactosa) y menos arroz (7,1% de almidón).
  • En cata consigue 6,4 puntos: gusta su "sabor a canela" y su "cremosidad"; aunque algunos participantes lo consideran "poco espeso".

Pascual

  • Sale a 2,82 euros el kilo, el más barato. Pack de dos unidades de 150 gramos cada una.
  • El único esterilizado: no necesita frío para su conservación. Etiquetado incorrecto (asegura ser un producto natural, cuando todos lo son y por ello está prohibido indicarlo). El único que añade aditivos estabilizadores. El menos graso (1,5%). De los de más arroz (11% de hidratos de carbono complejos).
  • En cata logra sólo 5,3 puntos: gusta por "cremoso", pero también criticado por "arroz duro", "pastoso" y por su color.

Dhul

  • Sale a 3,48 euros el kilo. Pack de dos unidades de 135 gramos cada una.
  • En cata consigue sólo 5 puntos: gusta por "sabor", "color" y "cremosidad", pero es criticado por "poco sabor" y "arroz duro".

Central Lechera Asturiana

  • Sale a 3,52 euros el kilo. Pack de dos unidades de 140 gramos cada una.
  • De los más grasos (3,5% del producto es grasa). De los de más arroz (11% de almidón) y menos leche (2,7% de lactosa).
  • En cata obtiene sólo 5,5 puntos: gusta por "sabor suave" y "sensación al masticar"; a su vez, es criticado por "muy espeso", "arroz muy hecho" y "poco sabor".

Kaiku

  • Sale a 7,64 euros el kilo, el más caro. Tarro de barro de 140 gramos.
  • Etiquetado incorrecto (no indica la cantidad de arroz, y la letra es demasiado pequeña). De los de menos leche (2,8% de lactosa).
  • En cata consigue sólo 5,2 puntos: gusta por su "dulzor" y "cremosidad"; a su vez se le critica por "poco sabor" y "consistencia".