Mostrando entradas con la etiqueta *Frutas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Frutas. Mostrar todas las entradas

El Aguacate



Aguacate (Persea americana. )

El aguacate, también conocido como avocado, avocat, cura, palpa gigante, paltay, etc., cuenta con más de 500 variedades. Es originario de México, Colombia y Venezuela, actualmente se cultiva en México, Brasil, Estados Unidos, Australia, Israel, China, Kenia, Sudáfrica y España.
El aguacate es un fruto muy versátil, su sabor neutro permite infinidad de combinaciones a la hora de introducirlo en una receta, dulce, salada o picante, proporciona al paladar una textura fresca y untuosa, una delicia culinaria.

Aceitunas

Las aceitunas son un alimento muy arraigado y popular en nuestro país, no sólo porque con ellas se elabora el aceite de oliva, considerado un alimento básico de la dieta mediterránea, sino porque además constituyen un excelente aperitivo, además de ser un ingrediente idóneo en numerosas recetas de cocina.

Valor nutritivo

Estos frutos grasos aportan sustancias de interés dietético y nutricional como la fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. El componente mayoritario es el agua (74%) y su aporte de calorías es alto, aunque se aprecian diferencias entre unas aceitunas y otras. Las verdes aportan unas 110 Kcal por 100 gramos, casi tres veces menos que la misma cantidad de aceitunas negras, con 294 Kcal. Contienen un promedio de 20 gramos de grasa por cada 100 gramos (30 gramos las negras, y 12 gramos las verdes), donde predominan los ácidos grasos insaturados sobre los saturados, una relación saludable.

Las frutas: mitos y tabúes sobre sus calorías


La particular composición de algunos de estos alimentos los hace poco recomendables para ciertas enfermedades

Todos hemos escuchado en más de una ocasión que algunas frutas engordan, que las verdes, ácidas o inmaduras son malas para el reumatismo, que comer las más dulces es peligroso si se sufre diabetes, que causan dolor de cabeza, favorecen la digestión o, como el melón, son indigestas si se toman de noche. Pero la realidad es que no se ha hallado información científica que avale tales aseveraciones.

Las frutas más ricas en vitamina C

Camu Camu

Kakadu

Frutos exóticos como el kakadu, el camu-camu o la acerola aportan entre 20 y 100 veces más vitamina C que las naranjas

Algunas frutas exóticas poco o nada conocidas en nuestro país desbancan a las de cultivo tradicional por su contenido en vitamina C (ácido ascórbico). El kakadu, de origen australiano, es la primera del ranking. Le sigue el camu-camu, una fruta pequeña de origen sudamericano, y la acerola, una baya de color amarillo rojizo. Cualquiera de ellas contiene entre 20 y 100 veces más cantidad de este nutriente que las naranjas, referencia en la gastronomía por su riqueza vitamínica.

Las frutas y sus valores terapéuticos

Las frutas son un elemento indispensable en nuestra dieta: la manera más natural, sabrosa y refrescante de mantenernos sanos y bien alimentados. No sólo son buena fuente de vitaminas, minerales y fibras naturales, sino que también son ideales para depurar y ayudar a desintoxicar el organismo.
“Las frutas son alimentos vitalizantes y depuradores“, aseguró al respecto un especialista chileno en nutrición, doctor Pedro Silva. Es que gracias a su elevado contenido “de agua, minerales, vitaminas, energía y fibra dietética” son de gran ayuda para “los procesos claves de la curación“. Y, en este punto, el profesional enfatizó en las propiedades terapéuticas de las frutas: su consumo es aconsejable “especialmente, en casos de enfermedades agudas y crónicas en las cuales el organismo está luchando para eliminar sustancias tóxicas“.
Otro punto que las hace aún más adecuadas en estados de enfermedad es que son de “rápida y fácil digestión“, por lo que el cuerpo “no gasta energía en el proceso digestivo y puede destinar la mayor parte de esa energía disponible al proceso de curación“.
Por otro lado, el médico sudamericano compartió las tres grandes categorías en las que se agrupan las frutas para un mayor conocimiento de ellas y de sus características y propiedades:
- Frutas cítricas y agridulces, tale como el limón, las naranjas, el pomelo, kiwis, mandarinas, frutillas, piñas, arándanos, ciruelas, frambuesas, cerezas o nísperos. Estas especies, son “muy útiles en los procesos de depuración de sustancias como el ácido úrico, oxalatos y colesterol”, según indicó Silva.
- Las dulces, como los duraznos y damascos, las uvas, peras, chirimoyas, plátanos, melones y sandías. En este subgrupo el médico nutricionista destacó su valioso aporte en lo relacionado con la reposición de “energía, electrolitos y agua de gran calidad para la hidratación, especialmente a nivel del medio interno”.
- Dentro de las frutas neutras, Silva resaltó a la manzana, la cual es una de las más características y es una fruta “de gran valor nutricional y medicinal. Se puede combinar tanto con frutas cítricas como con dulces”, concluyó.
Finalmente, el doctor Silva aseguró que “en la práctica, todas las frutas son elementos claves para el tratamiento de todas las enfermedades”, en referencia a sus cualidades terapéuticas. Y que, en el caso de la medicina natural, los tratamientos suelen iniciarse con “un régimen de frutas e infusiones de plantas medicinales que puede extenderse por tres a diez días o más”.

Maracuyá


Son varias las especies de la familia de las Pasifloráceas que dan frutos comestibles, entre ellos la fruta de la pasión o maracuyá, de sabor ligeramente acídulo y muy aromática. Otras especies trepadoras de la misma familia son importantes como plantas ornamentales. La fruta de la pasión amarilla (P. Edulis flavicarpa) es de color amarillo, en forma de baya y con un sabor agridulce. La fruta de la pasión morada (P. Edulis sims) es más pequeña y de color púrpura o morado. La granadilla (P. Edulis Ligularis), es otra variedad de la fruta de la pasión también conocida como granadilla dulce, de color anaranjado, dorado o amarillo pardo con pequeñas pintas blancas.

ORIGEN Y VARIEDADES

Es una fruta originaria de Centroamérica. Brasil es posiblemente el mayor productor, seguido de Colombia, Venezuela y toda Centroamérica. También se produce en Kenia, Costa de Marfil, sur de África y Australia. El mercado europeo recibe además de las especies de frutas, amarilla, morada y granadilla, una gran variedad de híbridos. Brasil produce las siguientes variedades: Ouropretano, Muico, Peroba, Pintado y la Hawaina. Australia ha desarrollado híbridos resistentes, entre otros, Redland Triangular. En Hawai se encuentra la variedad Noél Especial, cuyos frutos pueden pesar hasta 90 gramos; cáscara amarilla y pulpa naranja oscura, muy jugosa.

SU MEJOR ÉPOCA

Está disponible desde octubre hasta abril, si bien su mejor temporada es en invierno.

CARACTERÍSTICAS

Forma: es como una baya redonda u ovoide, siendo la variedad amarilla y la granadilla las de mayor tamaño. El grosor de la piel depende de la variedad. En la granadilla dulce, la cáscara es lisa, dura y acolchada para proteger a la pulpa y su forma es oval, con un extremo acabado en punta.

Tamaño y peso: tiene un diámetro de 35 a 80 milímetros y un peso aproximado de 30 gramos. La fruta de la pasión amarilla es más larga que la morada y puede llegar a pesar hasta 100 gramos.

Color: su piel varía entre el amarillo o el morado y el naranja, en función de la variedad. La capa interna es blanca y la cavidad contiene gran cantidad de pepitas cubiertas de una carne anaranjada o amarilla y verdosa, muy sabrosa y aromática. La granadilla está repleta de crujientes semillas de color negro-grisáceo.

Sabor: tiene un sabor agridulce muy refrescante, exótico, afrutado y con una leve nota a albaricoque. La granadilla dulce tiene una pulpa gelatinosa, viscosa, de sabor más dulce que las otras variedades y muy aromática, con una consistencia similar a una mermelada.

La recolección se realiza cuando la fruta de la pasión, amarilla o morada, está madura, se cae al suelo y empieza a arrugarse, pero para poder exportarla fresca, la cosecha debe realizarse antes de que comience dicho proceso. Eliminando la piel y las semillas, se obtiene el jugo puro, que supone aproximadamente un 32% del peso total.

Para su envasado, la fruta de la pasión debe ser seleccionada y cortada manualmente. Después se empaqueta en cajas con agujeros para permitir la ventilación.

CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA

La fruta de la pasión tiene una piel lisa que se arruga al poco de comprarla, lo que indica que está madura y que ha sufrido una pequeña pérdida de humedad. Las frutas arrugadas deben consumirse con la mayor brevedad.

La granadilla se debe dejar a temperatura ambiente para que madure y su sabor se suavice y dulcifique. Una vez madura puede guardarse en la nevera durante una semana o se puede congelar en piezas enteras o extrayendo la pulpa, manteniéndose así en óptimas condiciones durante meses.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

El agua es su principal componente. Contiene una alta cantidad de hidratos de carbono por lo que su valor calórico es muy elevado.

Cabe destacar su contenido de provitamina A, vitamina C y respecto a los minerales, su aporte de potasio, fósforo y magnesio. La variedad amarilla es más rica en minerales y en provitamina A que la morada.

Además, contiene una cantidad elevada de fibra, que mejora el tránsito intestinal y reduce el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades.

La provitamina A o beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Ambas vitaminas cumplen además una función antioxidante. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El fósforo interviene en la formación de huesos y dientes y participa en el metabolismo energético. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, también forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

EN RELACIÓN CON LA SALUD

Es una fruta dulce, refrescante y de fácil consumo, rica en sustancias de acción antioxidante, motivo por el cual su consumo es adecuado, teniendo en cuenta además sus propiedades nutritivas, para toda la población: niños y jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas o madres lactantes y personas mayores.

Por su aporte de provitamina A y vitamina C, se recomienda su consumo especialmente a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación; para quienes deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por tanto con un contenido escaso de vitamina A o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, y las enfermedades inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes.

Las vitaminas A y C, como antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. La vitamina C aumenta la absorción de hierro, por lo que mejora la anemia ferropénica.

Su alto contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso, teniendo en cuenta la cantidad a consumir.

Su contenido de potasio, deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan potasio y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo, ya que en estas frutas abunda dicho mineral.

CÓMO PREPARARLA

La mayor parte de la producción de la fruta de la pasión o maracuyá se dedica a la elaboración de zumo, aunque también está ganando popularidad como postre. La pulpa gelatinosa se toma con la ayuda de una cuchara, usando la cáscara como recipiente. Resulta algo incómodo separar las semillas de la pulpa en la boca. Para obtener su jugo, se filtra la pulpa mediante un colador, y después se bate con batidora. Sirve como complemento para dar una nota de sabor exótico en zumos, sorbetes, macedonias de frutas, helados, cremas y diversos tipos de postres. La granadilla se toma con cucharilla y, a diferencia del maracuyá, las semillas resultan crujientes y deliciosas junto con la pulpa, de consistencia similar a una mermelada.

El fruto del madroño


Recoge la mitología que de la sangre vertida por el gigante Gerión cuando fue muerto por Heracles nació un árbol que florece y da frutos al mismo tiempo; y siempre en la época en que las Pléyades relucen especialmente en el firmamento.
Con el tiempo se coligió que ese árbol es el madroño ya que efectivamente florece y fructifica a la vez -los frutos son del año anterior- y siempre entre noviembre y diciembre justo cuando las Pléyades -un cúmulo de 7 estrellas de la constelación de Tauro- son particularmente visibles.


Leyenda o realidad, el caso es que las propiedades del madroño son conocidas desde hace siglos. De hecho, en el año I de nuestra era el médico griego Pedanio Dioscórides ya lo mencionaba en el capítulo 138 de su Materia médica, obra que durante 15 siglos fue la máxima autoridad en botánica y farmacología.

Resulta curioso que el madroño, un fruto que tapiza en abundancia nuestros paisajes más cercanos, tenga un consumo tan poco relevante en los mercados. Rico en sustancias flavonoides con una interesante acción antioxidante es ahora objeto de estudio, y los resultados apuntan que sus frutos y hojas podrían utilizarse en el tratamiento y en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

El madroño es el fruto de un arbusto denominado "Arbutus unedo", de hoja perenne color verde oscuro, originario de los litorales de la Europa meridional, que florece durante el otoño y que tarda alrededor de un año en madurar. Cuando está maduro presenta un color rojo intenso y, tanto si los compramos en las fruterías o vamos al campo a recolectarlos, hay que elegir los frutos con mejor aspecto visual, sin golpes ni magulladuras, ya que son muy perecederos, por lo que conviene consumirlos en poco tiempo desde su recolección.

El madroño contiene un 10% de azúcar invertido por lo que antiguamente se utilizaba para elaborar orujos y vinagres. Se suele emplear para hacer gelatinas, mermeladas y confituras por su contenido en pectina y ácido málico, aunque también puede consumirse crudo. Una vez cocinado es apropiado para aderezar carnes, caza y también para acompañar frutas tropicales.

Componentes y propiedades

Glucósidos:

Los frutos del madroño contienen glucósidos, es decir, compuestos que por la acción del agua se producen en el metabolismo secundario de las plantas y que básicamente contienen un azúcar -que ayuda en la absorción y solubilidad- y aglucón o genina que es la sustancia que posee propiedades terapéuticas. Pues bien, se sabe que los flavonoides contenidos en los frutos del madroño participan en el mantenimiento del buen funcionamiento cardiaco y en la normal circulación de la sangre. De hecho, fortalecen los capilares sanguíneos, mejoran las funciones de oxigenación de los tejidos, impiden la formación de trombos en los vasos sanguíneos y son hemostáticos(contribuyen a detener hemorragias espontáneas). Pero además los flavonoides son potentes antioxidantes y eliminadores de radicales libres (más incluso que la vitamina C y el betacaroteno) y se han demostrado sus efectos antiinflamatorios, analgésicos, hepatoprotectores, antimicrobianos y su papel protector frente a enfermedades cardiovasculares o cáncer, entre otras. Por otro lado, a los flavonoides se les considera aliados de la piel ya que, al contribuir a que los vasos sanguíneos cumplan bien su función, pueden llevar más oxígeno y nutrientes a las papilas dérmicas, células que a través de la sudoración mantienen humectada la capa superficial.

Asimismo, según Llorenç Pons -consultor farmacéutico y miembro externo del Comité Europeo de Cosmetología con sede en Bruselas- hay bibliografía científica que cita la inhibición de la 5-alfa reductasa por parte de algunos flavonoides lo cual podría favorecer la normalización de los ciclos capilares acelerados que se desarrollan durante los procesos de alopecia androgenética. Es decir, que la ciencia viene a respaldar la creencia popular de que el madroño hace tener "buen pelo" y de ahí que existan en el mercado productos para el tratamiento de la alopecia cuyo principal componente es precisamente el madroño.

Arbutina:
El madroño también contiene -tanto en sus hojas como en la corteza- glucósidos fenólicos, entre ellos la arbutina de la que es la principal fuente. Se trata de una hidroquinona que tiene acción antiséptica y antiinflamatoria sobre el sistema urinario además de antibacteriana y nefroprotectora por lo que se utiliza para combatir las infecciones urinarias, las cistitis, los cálculos y cólicos renales así como las diarreas y disenterías.

Taninos:
En cuanto a los taninos se les relaciona principalmente con el vino pero lo cierto es que también se encuentran de forma importante en plantas de la familia de las ericáceas -a la que pertenece el madroño- que los contiene tanto en sus frutos como en sus hojas y corteza. Son sustancias complejas a las que no es posible clasificar dentro de una estructura química única pero se sabe que presentan interesantes propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, tonificantes y antisépticas. Y además son astringentes por lo que resultan eficaces en el tratamiento de la diarrea, ayudan a que la sangre coagule, son hemostáticos, producen vasoconstricción y son beneficiosos en el tratamientos de las hemorroides. También se les atribuye acción antioxidante. Pero, ¡ojo!, los taninos ingeridos en altas concentraciones pueden limitar o incluso impedir la absorción de otros nutrientes como el hierro, el calcio o las proteínas.

Pectina:
La pectina es otro de los componentes del madroño, concretamente de sus frutos. Se trata de un hidrato de carbono que forma parte de las células vegetales de la piel o de la cáscara de muchas frutas, verduras y hortalizas, entre ellas la naranja, la manzana o la cebolla. En cuanto a sus propiedades destaca la de ayudar a reducir los niveles de colesterol en el cuerpo favoreciendo su excreción. Lo que hace la pectina es unirse a los ácidos biliares -producto de la degradación del colesterol- facilitando su expulsión a través de las heces. Esto disminuye el riesgo de padecer diferentes enfermedades cardiovasculares. Otra propiedad de la pectina es la de neutralizar los ácidos biliares en el intestino por lo que es útil en el tratamiento de problemas intestinales. También se
sabe que se asocia a metales tóxicos facilitando su eliminación del organismo. Además su ingesta puede ser adecuada para personas con diabetes ya que la pectina disminuye la velocidad de paso de los azúcares del estómago al duodeno lo que evita que aumenten bruscamente los niveles de azúcar en sangre.

Vitamina:
También en los frutos del madroño se puede encontrar la vitamina P. Está compuesta por un complejo de bioflavonoides cítricos, rutina y hespiridina. Es soluble en agua y fue descubierta en 1930 por el Premio Nobel Szent György al estudiar las partes blancas de los cítricos aunque posteriormente se advirtió su presencia también en el jugo, si bien en menor proporción. Una de las principales funciones es aumentar la fortaleza de los capilares y permitirles una mayor permeabilidad (de ahí la letra P que designa a esta vitamina) pero también tiene otras propiedades no menos importantes.

Por ejemplo, impide que la vitamina C sea destruida por la oxidación y aumenta su efectividad; ayuda a prevenir y curar las encías sangrantes; es importante en el tratamiento del edema y los mareos debidos a dolencias del oído interno; aumenta la resistencia frente a las infecciones -tanto de bacterias o virus como de hongos o
parásitos-; actúa como antiinflamatorio y tiene capacidad desintoxicante frente a algunos metales como el cobre o el plomo.

En suma, el madroño -sus frutos, sus hojas y su corteza- posee unas propiedades terapéuticas considerables. Por hacer un resumen, diremos que sus compuestos le otorgan funciones astringentes, antisépticas, antiinflamatorias, antimicrobianas, protectoras del corazón, del hígado y de los riñones, tonificantes, desintoxicantes,
hipocolesterolemiantes, antioxidantes y analgésicas además de impedir la formación de trombos, fortalecer los vasos sanguíneos, ayudar a detener hemorragias, estimular el crecimiento del cabello y ayudar en la prevención de enfermedades como el cáncer.

Las frutas


Las frutas constituyen un grupo de alimentos indispensable para nuestra salud y bienestar, especialmente por su aporte de fibra, vitaminas y minerales y sustancias de acción antioxidante (vitamina C, Vitamina E, beta-caroteno, licopeno, luteína, flavonoides, antocianinas, etc.). Junto con verduras y hortalizas, son casi fuente exclusiva de vitamina C. La gran diversidad de especies, con sus distintas propiedades organolépticas (aquellas que apreciamos mediante los sentidos, como el sabor, aroma, color, textura...) y la distinta forma de prepararlas, hacen de ellas productos de gran aceptación por parte de los consumidores, sobre todo del sur de Europa.

Sin embargo, en España el consumo de fruta fresca ha sufrido un descenso paulatino desde 1987 hasta 1997, año en el que se estabilizó. A partir de 2000 experimentó una subida considerable, aunque aún está por debajo de la cantidad correspondiente a 1990. Así, en ese año se consumieron 105,3 kilogramos de fruta fresca por persona y año, mientras que en 2002 el consumo fue de 97 kilogramos per cápita. Las frutas de mayor demanda, según datos recientes, son la naranja, seguida por la manzana, el plátano, el melón, la pera, la mandarina y la sandía. Cabe resaltar el aumento que ha experimentado en los últimos años el consumo de frutas exóticas. No obstante, aún estamos muy lejos de los baremos recomendables para conseguir una dieta equilibrada; es más, la cantidad mínima establecida que recomiendan la Organización Mundial de la Salud (OMS), expertos en Nutrición y Sociedades afines en cuanto al consumo de fruta fresca es de 400 gramos diarios. Por tanto, deviene fundamental, desde el punto de vista sanitario y nutricional, conseguir que aumente aún más la ingesta de fruta "al natural", ya que es la mejor forma de aprovechar todas sus virtudes y propiedades nutritivas.

CLASIFICACIÓN

Se manejan clasificaciones en función de su naturaleza, estado, composición y características botánicas. Los frutos se originan por el desarrollo de una parte de la flor llamada ovario. Botánicamente, el primer paso en la clasificación de los frutos consiste en diferenciar si provienen de una sola flor o de varias, dando lugar, en este último caso, a las infrutescencias. Los frutos que provienen de una sola flor se dividen entre aquellos en los que en su formación han entrado órganos o elementos ajenos al propio ovario, lo que da lugar a frutos complejos, denominados pomo y pepónide, o los simples, formados únicamente a partir del ovario. Los frutos simples pueden ser, a su vez, secos o carnosos.

- Infrutescencias: chirimoya, granada, higo, mora, piña...

- Frutos complejos: pomo (manzana, pera, membrillo, níspero) y pepónide (melón y sandía).

- Frutos simples carnosos: baya (aguacate, alquejenje, caqui, fruta de la pasión, guayaba, kiwi, papaya, plátano, fresa, uva, frambuesa, grosella...), drupa (albaricoque, cereza y guinda, ciruela, coco, mango, melocotón, nectarina...), cápsula (litchi) y hesperidio (kumquat, lima, limón, mandarina, naranja, pomelo...).

PROPIEDADES NUTRITIVAS

La composición de las frutas difiere en gran medida en función del tipo de fruto y de su grado de maduración. El agua es el componente mayoritario en todos los casos. Constituye, en general, más del 80% del peso de la porción comestible, oscilando entre un 82% en las uvas, un 90% en las fresas y hasta un 93% en la sandía.

Valor energético

Las calorías de la fruta dependen casi exclusivamente de su contenido de hidratos de carbono, a excepción del caso del aguacate y del coco, frutas en las que el contenido graso determina su valor energético.

Hidratos de carbono: los azúcares o hidratos de carbono simples (fructosa, glucosa, sacarosa...) confieren el sabor dulce a las frutas maduras y suponen un 5-18% del peso de la porción comestible. Las manzanas y las peras son ricas en fructosa. En las frutas se encuentran también otros mono y disacáridos como la xilosa, la arabinosa, la manosa y la maltosa. Las ciruelas y las peras contienen cantidades relativamente altas de sorbitol, una sustancia emparentada con los azúcares, que posee un conocido efecto laxante. En menor presentan hidratos de carbono complejos (almidón). Las frutas no maduras poseen entre un 0,5-2% de almidón, pero conforme van madurando ese porcentaje disminuye hasta casi desaparecer, salvo en los plátanos maduros, en los que el almidón puede superar el 3% de su peso total.

Grasas: su contenido es casi inapreciable (0,1-0,5%), excepto en el aguacate, que aporta un 14% de grasa, especialmente ácido oleico, saludable (72% del total de grasa) y en el coco, con un 35% de grasa, mayoritariamente saturada (88,6% del total de grasa), menos saludable.

Valor plástico

Viene dado en función de su contenido en proteínas, que habitualmente representa menos del 1% del peso fresco de las frutas. Las proteínas están compuestas por aminoácidos, diez de los cuales (leucina, isoleucina, valina, treonina, triptófano, metionia, lisina, fenilalanina, histidina y arginina) son esenciales para el ser humano. El término esencial hace referencia a que el organismo no los puede producir por sí mismo y, por tanto, debe obtenerlos necesariamente de la alimentación cotidiana. Una proteína que contenga, en cantidad y calidad, los diez aminoácidos esenciales se considera completa o de alto valor biológico. En las frutas, las proteínas son de bajo valor biológico. En los cítricos y fresas abundan sustancias nitrogenadas simples como la asparagina y la glutamina y los ácidos aspártico y glutámico. En las manzanas y las peras abunda la asparagina y las naranjas son ricas en prolina.

Valor regulador

Las frutas son buena fuente de vitaminas y minerales.

Vitaminas: destaca el contenido de vitamina C (en cítricos, frutas tropicales, melón, fresas y grosellas negras) y de provitamina A (en albaricoques, cerezas, melón y melocotón...), ambas de acción antioxidante. En menor proporción, se encuentran otras vitaminas del grupo B solubles en agua, biotina y ácido pantoténico (albaricoques, cítricos, higos...). En general, son más ricas en vitaminas las variedades coloreadas, las de verano y las frutas expuestas al sol. Como curiosidad: dentro de un mismo árbol, los frutos orientados al sur son más ricos en vitaminas que los orientados al norte; los de la cúspide más ricos que los de las faldas y los exteriores. más ricos que los interiores.

Minerales: en las frutas abunda el potasio (necesario para la transmisión del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, contribuye al equilibrio de agua dentro y fuera de la célula). Son ricas en potasio el plátano, kiwi, nectarina, nísperos, melón, uva negra, cerezas, albaricoques, ciruelas, coco fresco, aguacate, piña, chirimoyas y papaya. También aportan magnesio (relacionado con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y la resistencia ante enfermedades degenerativas, posee un suave efecto laxante y es anti estrés).

Otros componentes no nutritivos pero también importantes

Fibra: parte de la que aportan las frutas son pectinas, un tipo de fibra soluble en agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas y que, asimismo, posee efectos beneficiosos para nuestra salud. La fibra en las frutas frescas se encuentra en una proporción entre el 0,7% y el 4,7%. Las frutas con un menor contenido de agua o cuya porción comestible contiene semillas, tienen valores de fibra dietética más elevados. El contenido de fibra se ve reducido con el pelado de la fruta. Así en las manzanas, se reduce en un 11% y en las peras, alrededor del 34%.

Ácidos orgánicos: (0,5% - 6%): influyen en el sabor y aroma de las frutas. El ácido cítrico (cítricos, fresas, peras...), potencia la acción de la vitamina C y ejerce una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina. Otros ácidos orgánicos de las frutas son el málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques) y el salicílico (fresas y fresones), este último de acción anticoagulante y antiinflamatoria.

Elementos fitoquímicos (colorantes, aromas y compuestos fenólicos): a pesar de estar presentes en muy bajas concentraciones, influyen decisivamente en la aceptación y apetencia por las frutas, y muchos de ellos son, además, antioxidantes que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer.

MADURACIÓN DE LAS FRUTAS

La maduración de las frutas está ligada a complejos procesos de transformación de sus componentes. Las frutas, al ser recolectadas, quedan separadas de su fuente natural de nutrientes, pero sus tejidos todavía respiran y siguen activos. Los azúcares y otros componentes sufren importantes modificaciones, formándose anhídrido carbónico (CO2) y agua. Todos estos procesos tienen gran importancia porque influyen en los cambios que se producen durante el almacenamiento, transporte y comercialización de las frutas, afectando también en cierta medida a su valor nutritivo. Fenómenos especialmente destacados que se producen durante la maduración son la respiración, el endulzamiento, el ablandamiento y los cambios en el aroma, la coloración y el valor nutritivo.

La respiración: la intensidad respiratoria de un fruto depende de su grado de desarrollo y se mide como la cantidad de CO2 (miligramos) que desprende un kilogramo de fruta en una hora. A lo largo del crecimiento se produce, en primer lugar, un incremento de la respiración, que va disminuyendo lentamente hasta el estado de maduración. Sin embargo, en determinadas frutas después de alcanzarse el mínimo se produce un nuevo aumento de la intensidad respiratoria hasta alcanzar un valor máximo, llamado pico climatérico, después del cual la intensidad respiratoria disminuye de nuevo; estas frutas son llamadas "frutas climatéricas".

Las frutas climatéricas normalmente se recolectan antes del citado pico para su distribución comercial, de forma que terminan de madurar fuera del árbol. Esto evita que se produzcan pérdidas, ya que el periodo de conservación de la fruta madura es relativamente corto. Durante la respiración de todas las frutas se forma un compuesto gaseoso llamado etileno. Este compuesto acelera los procesos de maduración, por lo que es preciso evitar su acumulación mediante ventilación, a fin de aumentar el periodo de conservación de las frutas. Si este compuesto gaseoso, producido por una fruta madura, se acumula en las cercanías de frutas no maduras, desencadena rápidamente su maduración, lo que contribuye a acelerar el deterioro de todas ellas.

Endulzamiento:

Azúcares: con la maduración aumenta el contenido de hidratos de carbono sencillos y el dulzor típico de las frutas maduras.

Ácidos: los ácidos van disminuyendo con la maduración. Desaparece el sabor agrio y la astringencia, para dar lugar al sabor suave y al equilibrio dulzor-acidez de los frutos maduros.

Ablandamiento: la textura de las frutas depende en gran medida de su contenido en pectinas; protopectina y pectina soluble en agua. La protopectina atrapa el agua formando una especie de malla, y es la que proporciona a la fruta no madura su particular textura. Con la maduración, esta sustancia disminuye y se va transformando en pectina soluble, que queda disuelta en el agua que contiene la fruta, produciéndose el característico ablandamiento de la fruta madura. En algunas como la manzana, la consistencia disminuye muy lentamente, pero en otras, como las peras, la disminución es muy rápida.

Cambios en el aroma: durante la maduración se producen ciertos compuestos volátiles que son los que proporcionan a cada fruta su aroma. La formación de aromas depende en gran medida de factores externos, tales como la temperatura y sus variaciones entre el día y la noche. Así, por ejemplo, los plátanos con un ritmo día/noche de 30/20ºC, producen un 60% más de compuestos volátiles responsables de aroma que a temperatura constante de 30ºC.

Cambios en el color: la maduración de las frutas generalmente va unida a una variación del color. La transición más habitual, de verde a otro color, está relacionada con la descomposición de la clorofila, de modo que quedan al descubierto otros colorantes que antes enmascaraba dicho compuesto. Además, aumenta la producción de colorantes rojos y amarillos característicos de las frutas maduras. El contenido de carotenos, por ejemplo, se incrementa fuertemente en los cítricos y el mango durante la maduración. La formación de otros colorantes como las antocianinas, suele estar activada por la luz.

Valor nutritivo:

Vitamina C: en general, las frutas pierden vitamina C cuando maduran en el árbol y durante el almacenamiento; en este caso, la pérdida depende en gran medida de la temperatura, siendo mucho menor si ésta es cercana a 0º C.

Provitamina A: esta vitamina es muy sensible a la oxidación por contacto con el oxígeno del aire, por lo que el pelado, troceado y batido de frutas, debe realizarse justo antes de su consumo.

POR QUÉ SE DETERIORAN LAS FRUTAS

Alteración por microorganismos: muchos microorganismos atacan más fácilmente a las frutas dañadas mecánicamente que a las intactas, de modo que se hace necesario tomar precauciones durante su recogida, transporte y manipulación para evitar que un golpe sea el punto de ataque inicial de los microorganismos.

Luz: Influye en la pérdida de sustancias nutritivas de forma indirecta, favoreciendo una serie de reacciones que tienen lugar al estar el alimento en contacto con el aire. Afecta sobre todo a ciertas vitaminas hidrosolubles (especialmente la vitamina C) y liposolubles, como la provitamina A o beta-caroteno.

Oxígeno: cuando las frutas son peladas, troceadas o trituradas y sus tejidos se exponen al contacto con el oxígeno del aire, se producen coloraciones pardas. Esta alteración también puede deberse a golpes por una inadecuada manipulación y al propio proceso de maduración. Hay diferentes medios que pueden controlar o impedir la aparición de zonas pardas u oscuras, como la inmersión de las frutas en agua ligeramente acidulada (con zumo de limón) inmediatamente después de peladas o cortadas.

Calor: el calor produce pérdida de vitaminas, especialmente de vitamina C y también de flavonoides, colorantes de algunas frutas que se comportan como antioxidantes.

Acidez: la acidez contribuye a reducir las pérdidas de vitaminas y a evitar los cambios de color de frutas peladas, cortadas o trituradas.

CRITERIOS DE CALIDAD EN LA COMPRA, CONSERVACIÓN Y ALMACENAMIENTO

En la compra:

Actualmente es posible disponer de la mayoría de las frutas en cualquier época del año. Aún así, es mejor adquirir en cada momento las frutas propias de esa estación. Así, en primavera y verano se pueden comprar en el mercado las más refrescantes y ricas en agua como la fresa, la sandía o el melón. En otoño, aparecen frutas más energéticas y ricas en azúcares como la uva, aumentando en invierno la oferta de frutas cítricas como las naranjas, ricas en vitamina C.

1. En las cajas o etiquetas debe figurar:

- Denominación del producto y variedad (ejemplo: manzana Golden)

- Origen (lugar de cultivo)

- Categoría: extra (rojo); 1ª categoría (verde); 2ª categoría (amarillo) y 3ª categoría (blanco). La categoría viene determinada, entre otros aspectos, por el tamaño, la uniformidad de las piezas, el porcentaje de imperfecciones, la rugosidad, los cambios en el color, etc.

- Denominación del producto y variedad (ejemplo: manzana Golden)

2. Elegir frutas bien coloreadas, sin golpes, magulladuras, manchas o partes blandas. Por tanto, para comprobar su estado es preferible adquirir aquellos ejemplares que estén a la vista y no empaquetados.

3. Cuando la fruta no vaya a consumirse de inmediato conviene comprarla ligeramente inmadura, para dejarla madurar en casa a temperatura ambiente. Sin embargo, la fruta madura deberá conservarse en lugares frescos o en la nevera y consumirse lo antes posible.

Conservación y almacenamiento

1. Las frutas frescas no necesitan condiciones especiales de conservación (basta con lugares frescos, secos y protegidos de la luz solar), aunque podemos guardarlas en la parte menos fría de la nevera, siempre aisladas de otros alimentos para aumentar su vida útil.

- Frutas delicadas: hasta 2 días (fresas, moras, etc.)

- Frutas con hueso: hasta 7 días (ciruelas, albaricoques...)

- Cítricos: hasta 10 días (naranjas, mandarinas, limón y lima, etc.)

- Los plátanos se ennegrecen si los guardamos en la nevera, eso sí, sin perder su calidad nutritiva. El oscurecimiento de la piel puede evitarse si los envolvemos en papel de periódico.

2. ·No debemos guardar juntas frutas de corta conservación (plátanos, melocotón, peras...) con las de larga conservación (cítricos, manzanas...), ya que pueden producirse sabores extraños y deteriorarse más fácilmente.

3. Cuando se dispone de más fruta de la que se puede consumir o se desea degustar una fruta de temporada en otra época del año, podemos recurrir a la congelación. Las frutas más adecuadas para la congelación son: piña, manzana, albaricoque, pomelo, fresa y cereza oscura (no más de 6 meses). Por el contrario no son idóneas cerezas y ciruelas de color claro, las uvas y casi todas las frutas tropicales. Respecto al grado de maduración, generalmente la fruta se considera apta para la congelación cuando ha alcanzado el momento apropiado para su consumo fresco.

CONSEJOS PRÁCTICOS EN CASA: MANIPULACIÓN Y COCINADO

Para mantenerse sano conviene seguir una dieta rica en frutas. Sin embargo, los productos frescos a veces se convierten en origen de intoxicaciones alimentarias, por lo que se deben respetar unas sencillas normas básicas de higiene. Al consumir frutas crudas se corre el riesgo de ingerir cualquier residuo que haya quedado en ellas al permanecer en contacto con alguna superficie sucia o sustancia tóxica; microorganismos que se encuentran en los fertilizantes orgánicos, en el agua de riego y la del primer aclarado, los microbios presentes en las manos de quienes recogen el producto, en los contenedores donde se almacena y en los vehículos donde se transporta, así como los restos de los animales que están sobre los campos de cultivo.

Manipulación

1. Al llegar a casa, hay que liberar las frutas de cualquier bolsa o envoltorio de plástico para que puedan respirar.

2. Se aconseja manipularlas con cuidado a fin de no causar roturas que aceleran su descomposición.

3. Eliminar los ejemplares que estén deteriorados, por ejemplo, las frutas con inicios de putrefacción, para evitar que contagien al resto.

4. Hay que lavarlas muy bien bajo un chorro de agua limpia, sobre todo cuando se vayan a comer crudas y no se pelan.

5. Las más pequeñas y delicadas, como fresas, frambuesas, moras, etc., han de enjuagarse en un colador.

6. Antes de trocear y servir las frutas crudas que tengan piel resistente como los melones y las sandías (cuando sirva estas frutas en un plato compuesto), lávelas a conciencia con un cepillo destinado exclusivamente a ese uso y con abundante agua.

7. Lavarse bien las manos antes de tocar la fruta. Si se ha manipulado antes alimentos crudos, asegurémonos de que la superficie y los utensilios que se han utilizado y nuestras manos están perfectamente limpios antes de ponerlos en contacto con la fruta.

8. Cubrir cuidadosamente los recipientes que contengan fruta cortada. Guardar la macedonia de frutas o cualquier fruta cortada en el refrigerador hasta minutos antes de servirla.

9. Leer y seguir las indicaciones del envoltorio de las frutas envasadas, tales como "Consérvese en frío", "Consumir preferentemente antes de...", o "Caduca el...".

Cocinado

Pelado, troceado, batido...

Para evitar en lo posible la pérdida de vitaminas conviene:

1. No realizar un pelado profundo: la parte más externa de las frutas (debajo de la piel), es la que concentra mayor cantidad de vitaminas, por lo que un pelado profundo conduce a pérdidas importantes de estos nutrientes.

2. Preparar las macedonias, los zumos, los batidos o los purés de frutas poco antes de su consumo. Añadir un poco de zumo limón y emplear utensilios de materiales inoxidables para su pelado o troceado.

IMPORTANCIA DEL CONSUMO DE FRUTAS PARA LA SALUD

Las frutas juegan un papel trascendental en el equilibrio de la dieta humana por sus cualidades nutritivas.

Fruta es sinónimo de salud. Veamos el porqué:

1. Su alto contenido de agua facilita la eliminación de toxinas de nuestro organismo y nos ayuda a mantenernos bien hidratados...

2. Su aporte de fibra, ayuda a regular la función de nuestro intestino y a evitar o corregir el estreñimiento. La fibra tiene un gran interés dietético ya que, además, posee efectos beneficiosos tanto en la prevención como en el tratamiento de ciertas enfermedades (exceso de colesterol, diabetes, obesidad, cálculos en la vesícula biliar, hemorroides y venas varicosas, divertículos, cáncer de colon y úlcera).

3. Son fuente casi exclusiva de vitamina C. Los expertos en nutrición recomiendan tomar como mínimo tres piezas de fruta al día, procurando que una de ellas sea rica en vitamina C (cítricos, kiwi, melón, fresas, tropicales...).

4. Contiene antioxidantes que protegen frente a enfermedades relacionadas con la degeneración del sistema nervioso, enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado en los últimos años los resultados de diversos estudios de investigación que ponen de manifiesto los efectos anticancerígenos de frutas y verduras, particularmente contra el cáncer del tracto gastrointestinal y contra el de pulmón. Según los estudios, uno de cada diez pacientes afectados por algún tipo de cáncer ha mantenido una insuficiente alimentación a base de frutas y verduras. Otras frutas muy saludables son los cítricos y algunas frutas tropicales ricas en vitamina C, beta-caroteno, vitamina E y otras sustancias con propiedades antioxidantes, que se utilizan contra enfermedades cardiovasculares, cataratas, cáncer de mama, ovarios o vejiga.

CARAMBOLA

La carambola es una fruta exótica muy cotizada en los mercados internacionales, conocida popularmente como "fruta estrella" o "star fruit".

Pertenece a la familia de las Oxalidáceas. Además, en función de su procedencia, recibe distintos nombres: en la República Dominicana, "cinco dedos"; en Costa Rica, "tiriguro"; en Brasil, "caramboleiro" y en Venezuela, "tamarindo chino" o "tamarindo dulce". Es una fruta con una forma muy bonita, de gran empleo en la decoración de diversos platos exquisitos.

ORIGEN Y VARIEDADES
La carambola es una fruta originaria y propia de Indonesia y Malasia. Su cultivo se ha extendido a otros países tropicales de Asia y América. Los principales países productores hoy en día son Tailandia, Brasil, Colombia y Bolivia.

La carambola y el bilimbín, ambas frutas de formas similares, son las dos únicas variedades que producen las plantas que pertenecen a la familia de las Oxalidáceas.

SU MEJOR ÉPOCA

Podemos encontrarla en nuestros mercados todo el año.

CARACTERÍSTICAS

Forma: tiene una forma muy curiosa, ovalada, alargada, con cinco aristas o alas y, al corte, de estrella de cinco puntas.

Tamaño y peso: es de pequeño tamaño, con una longitud que oscila entre 7 y 12 centímetros.

Color: tiene una piel fina, lustrosa y comestible, de color entre verde o dorado y amarillo-anaranjado cuando está madura. La pulpa es crujiente, de suave textura y amarilla vidriosa.

Sabor: la pulpa tiene pocas o ninguna semilla, es abundante, crujiente, jugosa y con un fino sabor agridulce. Los frutos grandes de la carambola son más sabrosos y dulces que los más pequeños, con un sabor más agridulce.


CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA


Para comprobar que está madura, nos fijaremos en su color y en los cantos. Si la fruta tiene un color entre amarillo y anaranjado y los cantos están algo oscurecidos, quiere decir que la fruta está madura.


Es preferible conservarla en un lugar fresco, lejos del contacto directo con la luz del sol. Si al comprarla aún esta verde, se debe dejar a temperatura ambiente (20ºC). Una vez madura, se recomienda guardar la carambola en la nevera, donde se conserva en óptimas condiciones hasta dos o tres semanas a una temperatura no inferior a 5ºC.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

Su componente mayoritario es el agua. Contiene pequeñas cantidades de hidratos de carbono simples y aún menores de proteínas y grasas, por lo que su valor calórico es muy bajo.

La pulpa de la carambola es rica en oxalato de calcio y fibra soluble.

Contiene una cantidad moderada de provitamina A y de vitamina C.

En cuanto a minerales, destaca su contenido en potasio.

La provitamina A o beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. Dicha vitamina es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Ambas vitaminas, cumplen además una función antioxidante.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

En menor proporción se encuentran ciertas vitaminas del grupo B y minerales como el calcio, de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral.

EN RELACIÓN CON LA SALUD

La carambola es una fruta dulce, refrescante y con una forma muy original. Por su apariencia, propiedades nutritivas y aporte de sustancias de acción antioxidante, aliadas de nuestra salud, su consumo es muy recomendable para los niños, los jóvenes, los adultos, los deportistas, las mujeres embarazadas o madres lactantes y las personas mayores.

Por su aporte de provitamina A y vitamina C, se recomienda su consumo a toda la población y, especialmente, a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación; para quienes deben llevar a cabo una dieta baja en grasa, y por tanto con un contenido escaso de vitamina A, o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, las pérdidas digestivas originadas por vómitos o diarreas y las enfermedades inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes.

Las vitaminas A y C, como antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer.

Su contenido de fibra soluble le confiere propiedades laxantes.

Además, por su bajo contenido de hidratos de carbono, riqueza en potasio y bajo aporte de sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de diabetes, hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Su contenido de potasio deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral.

Por su riqueza en oxalato de calcio su consumo no conviene en caso de litiasis renal (cálculos oxalato cálcicos).

CURIOSIDADES

Los cantos que sobresalen de la carambola se oscurecen a los pocos días de tenerlas en casa. Esto supone un afeamiento en su aspecto externo, pero no afecta en absoluto el sabor de la fruta. Para solucionarlo basta con cortarlos con un cuchillo.

CÓMO PREPARARLA

Su preparación es sencilla y no es preciso pelarla. Se lava y se corta en rodajas. Su forma es muy decorativa para ensaladas de fruta, y su ligera acidez la hace una fruta refrescante. También se utiliza en la elaboración de batidos y refrescos de sabor tropical e incluso en la preparación de jaleas y mermeladas.

ALGUNAS RECETAS

Tarde de carambola

Para la masa:

1 1/4 taza de harina
1/4 cucharilla de sal
3 cdas. de azúcar
1/2 y 2 cdas. + de mantequilla sin sal, fría
1 yema de huevo
1 1/2 cdas. o lo necesario, de agua

Combinar harina, sal y azúcar en un bol. Cortar la mantequilla en trocitos y mezclar los ingredientes hasta que la mezcla tenga la consistencia de hojuelas de avena. Combinar en un bol pequeño la yema y 1 1/2 cdas. de agua. Añadir esta mezcla a la harina con un tenedor, y distribuir de manera uniforme. La masa debe sentirse humedecida, si está muy seca añadir unas gotas más de agua. Armar una bola de masa. La manera más fácil de distribuirla es en piezas del tamaño de una nuez, que irán forrando una tartera mediana, hay que cuidar que no queden agujeros y que la masa se esparza parejo. (Si se desa estirar con fuslero, hay que envolverla en plástico y dejarla enfriar en la heladera por una hora). Pinchar con tenedor, cubrir con papel aluminio bien pegado a la masa y hornear a 220 C 8 minutos, quitar el aluminio y continuar el horneado hasta que la masa esté dorada.

Para el relleno:
6 carambolos
el zumo de 1 limón y su cáscara
2 tazas de azúcar
1/2 taza de agua
2 huevos
1/2 taza de crema
pizca de sal
1/2 taza de dulce de albarillo o mermelada de albaricoque (es lo mismo)

Rallar la cáscara del limón y exprimir su zumo. Se necesita más o menos 1/3 de taza de zumo de limón. Lavar y cortar los carambolos a lo ancho, en rodajas de 1 cm de grueso. Sacar las semillas.

Combinar 1 1/2 tazas de azúcar con el agua en una olla (no de cobre por el ácido) para hacer un almíbar a fuego medio hasta alcanzar punto bolita (cuando se levanta una gota de almíbar y se la deja en un vaso con agua fría, debería convertirse en una bolita blanda de caramelo transparente). Añadir las rodajas de carambola y volver a ebullición. Sacar del fuego y dejar reposar al menos 1 hora. (se puede hacer la masa mientras tanto)

Precalentar el horno a medio. En un bol, batir el jugo de limón, la cáscara, el azúcar restante y los huevos. Añadir la crema y la sal. Colocar en la masa para tarta, ya horneada y fría, y regresar al horno. Sólo tiene que cuajar, unos 20 min. a lo sumo. Dejar enfriar a temperatura ambiente.

Levantar con cuidado las rodajas de carambola y colocarlas sobre el relleno, dos tenedores ayudan. En una ollita combinar 1/4 del almíbar con el dulce de albarillo y hervir hasta que espese. Si se desea, colarlo.

Con una brocha, glasear las rodajas con esta mezcla. Servir rapidísimo. Es un manjar que vale la pena el tiempo de preparación, y mucho.

CIRUELAS


La ciruela es el fruto del ciruelo, árbol de la familia de las Rosáceas que alcanza los 5 metros de altura. Esta familia incluye más de 2.000 especies de plantas herbáceas, arbustos y árboles distribuidos por las regiones templadas de todo el mundo. Las principales frutas europeas, además del rosal, pertenecen a esta gran familia.. Se presenta en una amplia gama de tamaños, formas, colores y sabores que dependen de la variedad.

ORIGEN Y VARIEDADES

Las ciruelas son originarias del Cáucaso, Anatolia (Turquía) y Persia (Irán). Los principales países productores son Argentina, Chile, Sudáfrica, Estados Unidos y, en España, destaca su cultivo en Aragón, en la zona mediterránea y en las provincias de Sevilla y Lérida. En función del color de su piel, las ciruelas pueden clasificarse en amarillas, rojas, negras y verdes.

- Las amarillas son frutas de sabor ácido y abundante jugo.

- Las rojas son jugosas y con un sabor más dulce que las amarillas.

- Las negras tienen la piel azulada o negruzca y son las más adecuadas para cocer.

- Las de piel verde se denominan Claudia y se caracterizan por su dulzor.
Entre las variedades más conocidas en nuestro país se encuentran:

Golden Japan: de piel amarilla clara pajizo, brillante, gruesa, resistente y de pulpa muy jugosa y extremadamente dulce. Suele aparecer en el mercado español a partir de la segunda quincena del mes de junio.

Santa Rosa: originaria de la ciruela silvestre asiática, son frutos de tamaño grande, redondeado y acorazonado. Su piel es de un color rojo intenso y su carne, amarillo ámbar, muy jugosa, dulce y perfumada. Su recolección se realiza a mediados de julio, aunque es una variedad en claro retroceso en el mercado de nuestro país debido a que es muy delicada y se estropea con facilidad.

Claudia Reina Verde: se distingue de todas las demás por ser la variedad más dulce y exquisita. El color de su piel es verde oscuro y la pulpa verde pálido muy jugosa y refrescante. Es excelente como fruta de mesa o para la elaboración de compotas, conservas y mermeladas. Su recolección se realiza en julio y agosto.

Reina Claudia de Oullins: denominada así en Francia en honor a la esposa de Francisco I, es un fruto verde claro y dorado, de carne pálida y muy jugosa. Es una de las variedades más extendidas que se cultiva sobre todo en Zaragoza.

Arandana: son frutos de tamaño medio y color de piel granate oscuro, y la pulpa, aunque es carnosa, no destaca por su dulzor. Es tardía en cuanto a su aparición en el mercado.

Laetitia y Larry Ann: son ciruelas moradas, muy grandes (55 milímetros), consistentes, turgentes en cuanto a su textura, que casi permite degustarlas con cuchillo y tenedor. Se suelen importar de otros países y ocupan un espacio en el tiempo que no hay producción nacional.

Metley: estas ciruelas se conocen comercialmente con el nombre de ciruela "fresa" por su piel de color morado, su pulpa jugosa de color rosáceo intenso y sabor muy dulce similar al de la fresa.

Red beauty: es la variedad más temprana en aparecer en el mercado español. Tiene la piel de color vinoso, pulpa de color amarillo, carnosa y jugosa con un sabor bastante insípido, ligeramente acidulado.

SU MEJOR ÉPOCA

Las ciruelas anuncian su maduración por el perfume especial que desprenden. Podemos encontrarlas en el mercado desde finales de abril hasta septiembre.

CARACTERÍSTICAS

Forma: es una drupa redondeada u oval y acorazonada. Con hueso oblongo formado por dos semillas en su interior que pierden su facultad germinativa después de un mes.

Tamaño y peso: los calibres más comunes oscilan desde los 35 a 55 milímetros y tiene un diámetro aproximado de unos 7 centímetros y un peso de 65 gramos.

Color: la piel y la pulpa tienen un color uniforme e intenso, que en función de la variedad será amarillo, verde o rojo violáceo.

Sabor: dependiendo de la variedad de cultivo hay sabores que recuerdan a la fresa entre ácidos y dulces o sabores más perfumados. Es característico el contraste entre la amarga piel y la pulpa dulce, lo que las hace exquisitas como ingrediente en diferentes platos.

Las ciruelas destinadas para el transporte y para la mesa, deben recogerse a mano, procurando que la cera blanquecina que las recubre (pruina) quede intacta.

CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA

Al comprar ciruelas hay que asegurarse de que sean firmes, no estén estropeadas y estén cubiertas de un ligero polvillo mate. Si se cogen directamente del árbol, se sabe que están maduras cuando sacudiendo ligeramente el árbol cae algún fruto. La ciruela, una vez ha alcanzado su punto de sazón, no dura más de dos o tres días. Si se compran verdes, conviene dejarlas a temperatura ambiente para que maduren. Una vez en el hogar deben guardarse en el frigorífico durante pocos días. Antes de consumir las ciruelas, conviene lavarlas con cuidado ya que normalmente se consumen con piel.

PROPIEDADES NUTRITIVAS


El principal componente de las ciruelas es el agua, seguido de los hidratos de carbono, entre los que destaca la presencia de sorbitol, de leve acción laxante. El aporte de vitaminas no es relevante, aunque destaca su contenido moderado en provitamina A (más abundante en las de color oscuro) y vitamina E (interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad), ambas de acción antioxidante. La provitamina o beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. En lo que se refiere a su contenido de minerales, son ricas en potasio. El potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Se caracterizan por poseer antocianos (pigmentos de acción antioxidante y antiséptica) y ácido málico. Este ácido orgánico forma parte del pigmento vegetal que proporciona sabor a la fruta. Así mismo, su abundancia de fibra y otros componentes laxantes (sorbitol y derivados de la hifroxifenilxantina), mejora el tránsito intestinal.

Composición por 100 gramos de porción comestible

Calorías 45
Hidratos de carbono (g) 11
Fibra (g) 2,1
Potasio (mg) 190
Magnesio (mg) 8
Calcio (mg) 14
Vitamina C (mg) 3
Provitamina A (mcg) 21
Vitamina E (mg) 0,7

mcg = microgramos

EN RELACIÓN CON LA SALUD

La ciruela es muy rica en antocianos que le proporcionan su color característico (sobre todo apreciable en las variedades de tonos rojos y morados). Desde el punto de vista de la salud, los antocianos tienen acción antioxidante y antiséptica; para combatir procesos infecciosos. Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales libres".

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas ( "oxidación" ). En nuestro cuerpo existen células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino...) y otras que no (células del hígado...). Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras, favoreciendo el desarrollo de cáncer o bien, reducen la funcionalidad de las segundas, lo que es característico del proceso de envejecimiento. Existen determinadas situaciones que aumentan la producción de radicales libres, entre ellos: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, situaciones de estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición a las radiaciones solares. La relación entre antioxidantes y enfermedades cardiovasculares, es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c), la que desempeña un papel fundamental tanto en la iniciación como en el desarrollo de la aterosclerosis (enfermedad que consiste en un engrosamiento y dureza anormal de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos, debido a un depósito de material graso y células, que impide o dificulta el paso de la sangre). Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.

Lo que en realidad destaca de las ciruelas es su acción laxante, debido al contenido de fibra, de sorbitol (un tipo de azúcar) y de derivados de la hifroxifenilxantina, sustancias que estimulan la actividad de los músculos del colon. Esto explica su uso tradicional como laxante en caso de estreñimiento. Un desayuno ideal para combatir el estreñimiento y proteger la mucosa del intestino, debe contener ciruelas frescas, secas, en compota o en forma de deliciosa mermelada.

Efecto laxante

Las ciruelas constituyen un laxante ideal para todas las personas, especialmente para los niños, los ancianos y las mujeres embarazadas, que con frecuencia presentan estreñimiento. El uso continuado de las ciruelas frescas en verano y desecadas o en forma de mermelada el resto del año, contribuye a vencer el intestino perezoso y a reeducar la función intestinal. La fibra soluble de las ciruelas, además de mejorar el tránsito intestinal, tiene la capacidad de retener agua, por lo que se hincha en el estómago formando un gel, lo que reduce la velocidad de vaciamiento gástrico y la velocidad de absorción de los hidratos de carbono. Esto las convierte en frutas útiles en regímenes de adelgazamiento, ya que su consumo produce sensación de saciedad, aunque consumidas con mesura, por su abundancia de hidratos de carbono, lo que también han de tener en cuenta las personas que tienen diabetes. Además, la fibra soluble forma un gel viscoso que fija la grasa y el colesterol, con lo que disminuye la absorción de dichas sustancias. Esto es positivo en caso de hipercolesterolemia.

Por su abundancia de potasio, el consumo de ciruelas se ha de hacer con moderación en caso de insuficiencia renal, en la que el aporte de dicho mineral esté restringido. Sin embargo, por su alto contenido en agua, potasio y ácido málico (alcaliniza la orina), posee un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis o cálculos renales (facilitan la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos. También conviene su consumo cuando se emplean diuréticos que eliminan dicho mineral, y en caso de bulimia debido a los episodios de vómitos autoinducidos que originan grandes pérdidas.

El ácido oxálico que contienen las ciruelas moradas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

CURIOSIDADES

En la cultura japonesa es una fruta comúnmente utilizada como símbolo de prosperidad, ya que el ciruelo es el primero en florecer.

Para que la ciruela resulte sabrosa y muestre todas sus cualidades nutritivas, consumida como fruta fresca, debe madurar en el árbol y no en cámaras frigoríficas. Sin embargo, las ciruelas que se destinan a la elaboración de conservas pueden recolectarse tan pronto como presenten la pruina sobre su piel. En general, los árboles que producen ciruelas para cocer son más grandes, resistentes y vigorosos que los que dan frutos para consumir como fruta de mesa.

CIRUELAS

Las ciruelas son una de las frutas más apetecibles y refrescantes durante los calurosos meses de verano, sobre todo cuando se toman frescas recién sacadas del frigorífico.

Todas las ciruelas oscuras y algunas de las variedades más claras tienen pieles amargas y pueden utilizarse para preparar confituras, mermeladas y gelatinas de una luminosidad transparente. También pueden prepararse deliciosas salsas agridulces que acompañan carnes y crepes.

En Centro Europa, Alemania y Austria, las ciruelas entran en la composición de buñuelos que se pasan por azúcar mezclado con chocolate rallado, y también aparecen en los famosos Strudels, un tipo de masa hecha de muchas capas de pasta muy delgada que se rellena y se envuelve para luego ser horneada hasta que esté crujiente y dorada. En Alemania, la estación de las ciruelas equivale a Pflaumenkuchen, es decir, a degustar una pasta cubierta por una preparación de esta fruta.

La desecación es otra de las alternativas interesantes de las ciruelas. Se pueden utilizar las ciruelas pasas, que se consumen al natural, cocidas o como acompañamiento de diferentes platos dulces, combinadas con otras frutas, o alimentos salados, particularmente en platos de carnes de caza.

ALGUNAS RECETAS

Lomo de cerdo en salsa de ciruela

Ingredientes:
½ cebolla picada burdamente
1 diente de ajo picado
½ taza de azúcar morena
2 cucharadas de sazonador de carne
1 cucharada de salsa de soya
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
½ taza de vino tinto
1 caña de lomo de cerdo limpio y sin espejo
2 cucharadas de aceite
Ciruelas moradas rebanadas para decorar

Salsa de Ciruela
2 tazas de ciruela pasa remojadas y sin hueso
Sal
Marinada anterior
1/2 taza de vino tinto
Tomillo fresco
Hojas de Laurel

Procedimiento:
Licua el ajo, cebolla, vino, sazonador de carne, salsa inglesa, azúcar y salpimienta.

Marina el lomo por un par de horas. Sella en un sartén bien caliente y hornea en charola con rejilla.

Sirve el lomo rebanado recién salido del horno, baña con la salsa y decora con rebanadas de ciruela y hojas de laurel. Si lo deseas acompaña con un arroz o una ensalada verde.

Salsa: Licua las ciruelas con la marinación y un poco de sal. Calienta en la misma sartén donde selló el lomo, agrega vino tinto, la mezcla de ciruelas, hojas de tomillo y laurel. Deja reducir un poco los líquidos.

Bolitas de ciruela pasa y nuez

180 mililitros de leche
175 gramos de azúcar
300 gramos de ciruelas pasas deshuesadas
200 gramos de nueces picadas
2 cucharadas de mantequilla
Azúcar para revolcar

Hervir la leche con el azúcar y después de diez minutos agregar las ciruelas. Cocer a fuego lento hasta que se vea el fondo del cazo. Agregar las nueces y la mantequilla.
Colocar la mezcla sobre una superficie húmeda y dejar enfriar.Formar bolitas con la mezcla y revolcarlas en el azúcar.

Pastel crujiente de ciruelas

Ingredientes

1 kilo de ciruelas
4 cucharadas de azúcar moreno
Un palito de canela
Medio limón
1/4 vaso vino tinto
300gr de harina
150 gr de margarina o mantequilla
una pizca de sal
40 gr de pipas peladas sin sal
2 cucharadas de azúcar moreno
Una cucharadita de canela

Pasos:

Paso 1: Colocar las ciruelas, el azúcar, la piel de medio limón y el vino tinto en un cazo. Tapar el cazo y poner al fuego alto. Una vez hirviendo, bajar el fuego y dejar cocer durante 20 minutos.

Paso 2: Encender el horno para calentar a 175º.

Paso 3: Poner la harina en un recipiente. Añadir la margarina o mantequilla en tacos pequeños y luego empezar a mezclar con los dedos. La forma de mezclar es coger un puñado de harina y mantequilla, y luego rozar los dedos contra el dedo gordo, haciendo una lluvia de harina y mantequilla. Poco a poco verá que se va convirtiendo en migas. Una vez que toda la mezcla son migas, añadir el azucar, las pipas, la canela, la sal y mezclar bien.

Paso 4: Quitar la piel de limón y poner las ciruelas en una fuente para el horno. Si hay mucho jugo después de su cocción, apartar algo y guardar en una taza. Repartir la mezcla de migas encima de las ciruelas para que forme una capa, y meter la fuente en el horno durante unos 40 minutos.

Paso 5: Sacar del horno una vez esté dorada la capa arriba. Servir caliente.

Lomo de Res en Salsa de Ciruelas Pasas

Ingredientes:

1 lomo de res de 3 lbs.
1 sobre de Sazonador de Res MAGGI
½ taza de cebolla cortada en cuadritos
2 dientes de ajo triturados
1 cda. de salsa inglesa
1 cda. de aceite de oliva
1 cda. de mantequilla
Salsa:

1 cebolla grande en cuadritos
1 pimentón verde en cuadritos
1 taza de tomates frescos picados
12 ciruelas pasas sin semillas picadas
2 sobres de Sazonador de Res MAGGI
4 cdas. de jugo de limón
2 cdas. de azúcar
½ taza de vino tinto
1 ½ cda. de fécula de maíz
½ taza de agua



Preparación:

1. En un recipiente mezclar la cebolla, el ajo, el Sazonador de Res MAGGI y el aceite de oliva. Sazonar el lomo con esta mezcla.

2. En una sartén, derretir la mantequilla y dorar el lomo por 2 minutos de cada uno de los lados.

3. Colocar el lomo en un molde refractario y llevar al horno a 350°F (180°C) por 1 hora o hasta que esté cocido.

4. Aparte, licuar los ingredientes de la salsa y cocinar a fuego medio por 10 minutos aproximadamente o hasta que espese.

5. Cuando el lomo esté cocido, cortarlo en rebanadas y bañarlo con la salsa.

Cerdo relleno con peras y ciruelas

Ingredientes
- 800g de solomillo de cerdo.
- 4 peras.
- 12 ciruelas secas.
- 1 cebolla.
- 3 vasos de vino tinto.
- 1 copita de brandy.
- 1 cucharadita de tomillo fresco, picado.
- 2 hojas de laurel.
- 1 rama de canela.
- Pimienta negra recién molida.
- Aceite y sal.

Preparación
Elimina las puntas del solomillo y haz un corte a lo largo; abre lo y aplástalo con un mazo; espolvoréalo con sal y pimienta.
Pela y corta las peras en cuetos y peca finalmente la cebolla.
En una olla, pon las peras, el vino la canela, el tomillo y el laurel y cuece a fuego lento hasta que las peras estén tiernas pero firmes.
Retira la pera; reserva el vino aparte.
Pon las ciruelas en un Bol y verte el vino reservando; deja en remojo 30 minutos.
Rellena el solomillo con las peras y las ciruelas, enrolla la carne y átala con un cordel.

En una fuente con aceite dora el solomillo, añade la cebolla, vierte 1 vaso de vino de la cocción de las peras y el brandy y cuece a horno medio 45 minutos.
Retira los cordeles y corta el solomillo en lonchas.

CAQUI


El caqui, también conocido como palo santo, es una fruta tropical que pertenece a la familia de las Ebanáceas. Existen distintas especies de consumo, de tamaño y sabor diferenciados, entre las que destacan; el caqui de China (D. Kaki), el de Japón (D. Lotus) y el americano (D. Virginiana). El más cultivado es el de China, con un peso que oscila entre los 80 y los 250 gramos en función de la variedad, de color rojo o anaranjado o amarillo, según su contenido en carotenos, y de pulpa anaranjada, dulce y jugosa, con un ligero regusto áspero, según su contenido de taninos.

ORIGEN Y VARIEDADES

Este fruto es originario de China y Japón, dónde se cultiva desde el siglo VIII. Posteriormente fue introducido en los países occidentales: en Estados Unidos, a principios del siglo XIX y en Francia, España e Italia, hacia 1870.

Actualmente, los principales países productores son Japón, China, Estados Unidos, Brasil, India, Israel y, en Europa, Italia y España. En España se cultiva en Valencia y Castellón, pero destaca la rentabilidad productiva de Andalucía (Huelva, Sevilla, Málaga y Granada), dónde se cultiva principalmente el "caqui-manzana"; una variedad no astringente. La mayor parte de la producción en España de caquis (astringentes y no astringentes) se dedica a la exportación a otros países como Francia, Alemania y Portugal. Las variedades se dividen en función de su astringencia. Las "astringentes" son las más comunes y necesitan una adecuada maduración para su consumo (Tomatero, Gordo, Rojo Brillante, etc.). Las "no astringentes" son las de mayor consumo, entre ellas, "tipo manzana", Sharon (o Sharoni o Triumph) y Fuyu.

SU MEJOR ÉPOCA

Las variedades Rojo Brillante y Tomatero se pueden comprar desde finales del mes de octubre hasta febrero. Los Sharon, desde noviembre hasta marzo.

CARACTERÍSTICAS

Forma: con forma redondeada, similar a una manzana o a un tomate.

Tamaño y peso: presenta unas dimensiones de hasta 7 centímetros de diámetro y un peso de 80 a 250 gramos, en función de la variedad.

Color: la piel es lisa, fina, lustrosa y de color amarillo, anaranjado o púrpura y la pulpa, anaranjada o rojiza.

Sabor: La pulpa es en algunas variedades gelatinosa (Rojo Brillante y Tomatero), con una textura semejante a la mermelada. Sin embargo, en otras es muy consistente y compacta e incluso tan dura como la de una manzana (Sharon). Su sabor recuerda a una mezcla entre melocotón, albaricoque y pera, dulce y muy suave.

La astringencia del fruto se debe a la presencia de taninos en la pulpa que van disminuyendo con la maduración. El envasado se realiza principalmente de forma manual ya que es un fruto muy frágil.

CÓMO ELEGIRLO Y CONSERVARLO

El caqui astringente debe estar bien maduro para su consumo. Se han de descartar los ejemplares con imperfecciones en la piel. Así mismo conviene que en la compra conserven el tallo y el casquete. Es mejor adquirir frutos aún duros, que se pueden conservar refrigerados durante un período aproximado de tres semanas. Si aún está verde, se lo debe dejar a temperatura ambiente hasta que se complete su maduración. El caqui es un fruto muy delicado y difícil de comercializar, excepto la variedad Sharon, dura y consistente, las demás hay que consumirlas cuando están blandas y maduras y en poco tiempo, ya que se estropean enseguida. Si queremos acelerar su maduración, podemos introducirlo en una bolsa de papel, junto con otras frutas tales como plátanos o manzanas. El caqui se puede congelar, entero o su pulpa, en cuyo caso se recomienda añadir zumo de limón para evitar que se altere su color.

PROPIEDADES NUTRITIVAS


Su composición es distinta en función de la variedad que se trate, pero todos ellos tienen en común su elevado contenido de agua. Aporta una cantidad importante de hidratos de carbono (fructosa, glucosa) y escasa de grasas y proteínas, por lo que su valor calórico es bastante elevado respecto a otras frutas. En cuanto a su aporte de fibra, contiene pectina, de tipo soluble, en cantidad moderada. Respecto de su contenido de vitaminas y minerales, destaca la provitamina A o beta-caroteno, que le confiere al fruto su color característico, la vitamina C y el potasio. El beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. Ambas vitaminas, cumplen además una función antioxidante. El potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. En menor proporción se encuentran ciertas vitaminas del grupo B (B1, B2, y B3) y los minerales, calcio, fósforo, hierro y sodio.

Composición por 100 gramos de porción comestible

Calorías 65,6
Hidratos de carbono (g) 16
Fibra (g) 1,6
Potasio (mg) 190
Magnesio (mg) 9,5
Provitamina A (mcg) 158,3
Vitamina C (mg) 16
Acido fólico (mcg) 7

mcg = microgramos

EN RELACIÓN CON LA SALUD

El caqui es una fruta muy dulce y de fácil consumo. Una vez maduro, se abre con facilidad y la pulpa se puede comer con cuchara o cuchillo, según la variedad que se trate, lo que los hace especialmente atractivos para los más pequeños. Y por el mismo motivo, teniendo en cuenta además sus propiedades nutritivas, también son muy recomendables para los jóvenes, los adultos, los deportistas, las mujeres embarazadas o madres lactantes y las personas mayores.

Por su aporte de provitamina A, se recomienda su consumo a toda la población, y en especial, a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dicha vitamina: personas que deben llevar a cabo una dieta baja en grasa y por tanto con un contenido escaso de vitamina A o para quienes tienen unas necesidades nutritivas aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, y las enfermedades inflamatorias crónicas. Las vitaminas A y C, como antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer. Su riqueza en pectina los hace recomendables para tratar el estreñimiento, eso sí, en su punto de sazón. Además, por su riqueza en potasio y bajo aporte de sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones cardiovasculares. Su contenido de potasio, deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral.

CURIOSIDADES

Diospyros, proviene del griego Dios =divino y pyros =fruto, lo que hace alusión a los sabrosos frutos de algunas especies. La denominación de caqui, procede de "Kaki", el nombre en japonés del fruto, siendo Japón uno de los principales países productores. El árbol del caqui no suele superar los 10 metros de altura y la madera de su tronco se emplea mucho en ebanistería.

ALGUNAS RECETAS

Gelatina de caqui con mascarpone y reducción de café

Ingredientes
300 gramos de mascarpone
1 cucharadita y media de esencia de vainilla
8 caquis
8 hojas de gelatina
100 mililitros de vino dulce
½ cucharadita de canela


Preparación
Lo primero es preparar la gelatina, nosotros la preparamos ayer para hoy tenerla cuajada. Pon las hojas de gelatina en remojo mientras pelas los caquis y los depositas en un bol. Vierte a continuación dos cucharadas de azúcar (opcional), la canela y media cucharadita de esencia de vainilla, tritura con la batidora.

Calienta el vino en un cazo y antes de que empiece a hervir, retíralo en incorpora la gelatina escurrida, disuélvela y viértela sobre la crema de caquis. Mezcla bien y vierte el preparado en un molde, puede servirte el molde de cake. Deja enfriar y después reserva en la nevera hasta que gelifique.

Aromatiza el queso mascarpone con el resto de vainilla y endulza con el azúcar restante (pruébalo para que esté a tu gusto de dulzor) y empieza a montar. Corta una ración de gelatina de caqui y ábrela por la mitad. Pon la base y sobre ella una capa de mascarpone, tapa con la otra mitad de gelatina y decora con unas cintas de mascarpone. Termina regando con la reducción de café.

Es muy importante controlar el azúcar en este postre, ya que los caquis son bastante dulces. Si lo consigues disfrutarás de un postre delicioso, con una cremosidad que envuelve el paladar.

Mousse de caquis

Ingredientes:

600 gr. de caquis,
1 naranja,
1 limón,
150 gr. de nata montada,
2 cucharadas de azúcar,
5 hojas de gelatina,
unas hojas de menta fresca.

Preparacion: Limpiar y pelar los caquis, picar finamente la mitad de la pulpa y añadir 2 cucharadas de azúcar, el zumo de media naranja y el de medio limón. Reblandecer las hojas de gelatina en agua fría, escurrirlas bien y ponerlas en un cacito. Fundirlas al baño María. Mezclar la gelatina fundida con la pulpa del caqui, añadir la nata montada. Reservar esta mousse en la nevera 3-4 horas. Triturar el resto de los caquis restantes y mezclarlos con el zumo de 1/2 naranja y el 1/2 limón. Verter la mezcla en una fuente de cristal y añadir la mousse de caqui, repartiéndola por encima en forma de bolas, con la ayuda de 2 cucharas. Decorar con hojitas de menta y servir.

Crema inglesa con caquis

Ingredientes: 3 caquis; 160 gr. de nata para montar; 70 gr. de azúcar glas; 1 vasito de ron; 2 cucharadas de azúcar; 1 cucharada de zumo de limón; 2 hojas de gelatina (4 gr.); 2 cucharadas de canela en polvo; 150 gr. de bizcocho.

Elaboración:

1) Introtroducir la gelatina en un bol con agua fría y dejar que se ablande. Pelar los caquis y triturar la pulpa con el zumo de limón y 2 cucharadas de azúcar glas. Incorporar la gelatina escurrida y disuelta en 2 cucharadas de ron.
2) Montar la nata bien fría con el azúcar glas restante y mezclarla con el batido de caquis reservando 4 cucharadas para decorar. Introducir el compuesto obtenido en el frigorífico para que cuaje durante 3 horas. Mientras, calentar 1/2 vaso de agua en una cacerolita con el azúcar y el ron, apartar del fuego y dejar que se enfríe.
3) Cortar el bizcocho en láminas y pincelarlas con el jarabe de ron preparado. Distribuir 1 cucharada de crema de caqui en 4 copas de postre, superponer una capa de bizcocho y cubrir con otra cucharada de crema. Proseguir las capas de la misma forma hasta agotar los ingredientes, finalizando con una de crema. Decorar con la nata montada reservada, espolvorear con canela y reservar.

Flan de Caquis

Ingredientes:
3 huevos
1/2 taza de azúcar ( 4 cucharada soperas )
500 ml. de nata líquida
3 cucharaditas de gelatina en polvo sin sabor ( un sobre )
4-5 caquis maduros grandecitos
Para la salsa:
4 caquis maduros
5 cucharadas de azúcar (soperas)
Elaboración:
Separar las claras de las yemas de huevo y batir en la batidora eléctrica estas últimas con la mitad del azúcar hasta que aumenten de tamaño y blanqueen.
Agregar la nata líquida.
Remover y llevar el preparado al fuego suave en un cazo. Incorporar la gelatina en polvo disuelta en un poquito de leche.
Remover el conjunto para que se mezcle bien.
Dejar cocer evitando que hierva unos cinco minutos.
Transcurridos estos, retirar del fuego y dejar enfriar.
Por otro lado, triturar los caquis pelados y levantar las claras a punto de nieve dura ( con una puntita de sal). Incorporar esto a la mezcla anterior removiendo suavemente para evitar que las claras se nos bajen mucho.
Repartir la mezcla en flaneras individuales y meterlas en la nevera hasta que cuajen.
Elaboración de la salsa de caqui:
Triturar los caquis pelados y ponerlos en un cazo. Agregar el azúcar y medio vasito de agua. Dejar cocer todo junto hasta que se quede una salsita espesa almibarada.
A la hora de servir, desmoldar los flanes y acompañados de la salsa de caquis fría.

Bistec de ternera con guarnición de Caqui

INGREDIENTES:

- Bistec de ternera
- Kaki Persimon
- sal
- aceite
- orégano

ELABORACIÓN:

Calentar la plancha y echar el bistec, cuando ya esté casí hecho sazonar, regar con un hilito de aceite y espolvorear con orégano.
Cortar el persimon a rodajas y echar a la plancha regando también con un hilo de aceite. Dar vuelta y vuelta y servir.

Empanadillas de lentejas y Caqui

Ingredientes

1 cebolla grande - 300g de lentejas remojadas - 1 kaki persimon - 1/2 pimiento rojo - 3 huevos cocidos - 2 cucharadas de tomate triturado - aceite de oliva - sal

Para la masa: 80g de aceite de oliva virgen extra - 80g de vino blanco seco - 80g de leche - 1 huevo - sal - 410g de harina blanca - 1 huevo batido para pintar la masa

Lavar las lentejas y cocer en agua con sal, hasta que estén tiernas, pero firmes. Se deben de poder "morder" un poco.

Picar fina la cebolla y el pimiento y rehogar en un chorro de aceite con una pizca de sal. Cuando estén pochados, añadir el kaki pelado y troceado y pasar un par de minutos. Incorporar las lentejas y el tomate, poner al mínimo y cocer durante unos 15 minutos. Apartar del fuego, mezclar con los huevos picados y enfriar.

Para preparar la masa, poner los líquidos en el Thermomix y mezclar un minuto a velocidad 5. Agregar 300g de harina y pasar 1 minuto velocidad 7. Completar con el resto de la harina y amasar 3 minutos a velocidad espiga. Refrigerar la masa dentro de papel film durante una hora, para que sea menos elástica.

Preparar las empanadillas en la forma habitual. Pintar la superficie con huevo batido y hornear durante 15 minutos a 200º C con placa inferior y aire, o bien freír en abundante aceite de oliva. Servir tibias.

CEREZAS Y GUINDAS


Las cerezas y las guindas son los frutos del cerezo y del guindo respectivamente, árboles de la familia de las Rosáceas que alcanzan hasta 20 metros de altura. Esta familia incluye más de 2.000 especies de plantas herbáceas, arbustos y árboles distribuidos por las regiones templadas de todo el mundo. Las principales frutas europeas, además del rosal, pertenecen a esta gran familia. Existen cientos de variedades de cerezas. Sus productores las clasifican por su sabor en dulces o agrias. También existen híbridos de variedades dulces y agrias que pueden comerse tanto frescas como cocinadas en un sin fin de formas. Las cerezas silvestres, clasificadas como fruta agria, se denominan guindas y son las antecesoras de todas las variedades actuales.

ORIGEN Y VARIEDADES

El origen de estas frutas se sitúa en el Mar Negro y en el Mar Caspio, difundiéndose después hacia Europa y Asia, por medio de las aves y las migraciones humanas. En la actualidad, el cerezo se cultiva en numerosas regiones y países del mundo con clima templado, siendo los países de mayor producción Rusia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia y España. En nuestro país, el valle del Jerte, en Cáceres, es un área de producción tradicional. El valle del Ebro y la comunidad andaluza están aumentando de modo notable su producción.

Las variedades más conocidas en Europa se dividen en cerezas dulces(Prunus avium) o agrias (Prunus cerasus). Dentro de las primeras tenemos las cerezas Napoleón, grandes, crujientes y doradas con un rubor rojo. Estas cerezas se conocían bajo el nombre de Royal Annes en la Inglaterra del siglo XIX. La Tártara negra es otra variedad de cereza dulce, de color muy oscuro, carne tierna y sabor excepcional. Se dice que se introdujo en Europa desde el Cáucaso, desde donde los pájaros transportaron su semilla.

En España, las variedades dulces cultivadas tradicionalmente son: Napoleón, muy difundida en España y muy estimada como fruta para mesa y para la elaboración de confituras; Ambrunesa, muy tardía, de consistencia crujiente y sabor dulce; Burlat, una variedad de fruto grueso, pulpa roja, firme, jugosa y azucarada, de maduración muy precoz y medianamente resistente al agrietado.

Otras variedades de creciente cultivo y consumo en nuestro país son: Starking, Lapins, Summit, Vittoria, Van (California), Picota y Sandy.

Las variedades agrias son frutas oscuras de tallos cortos, denominadas griottes en Francia o guindas en castellano. En ocasiones resultan tan agrias que no pueden comerse. Son pequeñas y redondas y ofrecen un color que oscila del rojo oscuro hasta el negro. Las variedades más importantes cultivadas en las zonas septentrionales son: Richmond, Montmorency y Morello.

Hoy en día se cultivan también las cerezas híbridas, con unas características similares a la cereza común, de color negro o rojo oscuro pero con el sabor acidulado de la guinda.

CÓMO ELEGIRLAS Y CONSERVARLAS


En el mercado se deben elegir las frutas de un color rojo oscuro o negro vivo, según la variedad. Las carnosas siempre son las mejores. Deben estar limpias y tener una piel firme, brillante, entera y sin roturas ni imperfecciones. Sus tallos deben ser verdes y frescos. Conviene asegurarse de que el tallo esté bien unido al fruto y en el punto de unión de ambos no haya podredumbre o moho. También es importante que no tengan malformaciones (frutos dobles). Por lo general, son las cerezas de mayor tamaño las que mejor sabor ofrecen. En el caso de las guindas, las mejores son las redondas y pesadas, de color rojo claro o rosado amarillento.


Una vez han alcanzado su punto de sazón conviene guardarlas en la nevera sin lavar ni tapar; de este modo se pueden conservar hasta dos semanas. Admiten la congelación, frescas o embadurnadas de un almíbar ligero, y al igual que las ciruelas son las variedades de cerezas y de guindas más oscuras las que mejor soportan la congelación.

PROPIEDADES NUTRITIVAS


La cereza es rica en hidratos de carbono, sobre todo fructosa, si bien su valor calórico es moderado respecto de otras frutas. Aporta cantidades significativas de fibra, que mejora el tránsito intestinal. En lo que se refiere a su contenido de vitaminas, están presentes en pequeñas cantidades la provitamina A y la vitamina C.


Lo que en realidad destaca de las cerezas es su contenido en flavonoides (sobre todo antocianos, relacionados con el color característico de estas frutas) y ácido elágico del grupo de los polifenoles, ambos excelentes antioxidantes. Tiene cantidades importantes de potasio y en menor proporción, magnesio y calcio, este último de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral. El potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

Composición por 100 gramos de porción comestible:

Calorías 58,3
Hidratos de carbono (g) 13,5
Fibra (g) 1,5
Provitamina A (mcg) 3
Vitamina C (mg) 8
Potasio (mg) 260
Magnesio (mg) 11
Calcio (mg) 16

mcg = microgramos

EN RELACIÓN CON LA SALUD

Es una fruta de gran aceptación, muy atractiva para los niños, cualidad por la cual se puede destacar como modelo para la educación de los hábitos alimenticios de los más pequeños, incentivando así el consumo de este grupo tan importante de alimentos.

Las cerezas tienen un elevado contenido en antocianos y ácido elágico, de acción antioxidante y antiséptica; para combatir infecciones. Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales libres".

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN ( los genes ), las proteínas y los lípidos o grasas ( "oxidación" ). En nuestro cuerpo existen células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino..) y otras que no (células del hígado...). Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras, favoreciendo el desarrollo de cáncer o bien, reducen la funcionalidad de las segundas, lo que es característico del proceso de envejecimiento. Existen determinadas situaciones que aumentan la producción de radicales libres, entre ellos: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, situaciones de estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición a las radiaciones solares. La relación entre antioxidantes y enfermedades cardiovasculares, es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c), la que desempeña un papel fundamental tanto en la iniciación como en el desarrollo de la aterosclerosis (enfermedad que consiste en un engrosamiento y dureza anormal de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos, debido a un depósito de material graso y células, que impide o dificulta el paso de la sangre). Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.

Por su abundancia de potasio, el consumo de cerezas y guindas se ha de hacer con moderación en caso de insuficiencia renal, en la que el aporte de potasio está restringido. Sin embargo, por su alto contenido en agua y potasio, posee un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis o cálculos renales (facilitan la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos. También conviene su consumo cuando se emplean diuréticos que eliminan dicho mineral, y en caso de bulimia debido a los episodios de vómitos autoinducidos que originan grandes pérdidas. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes. No obstante, las cerezas más tardías tienen mayor contenido en azúcares por lo que las personas con diabetes y quienes llevan a cabo regímenes para perder peso deberán tener en cuenta la ración de consumo.

El ácido oxálico que contienen las cerezas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

CURIOSIDADES

El general romano Cúpulo fue el responsable de popularizar el consumo de cerezas en Europa hace dos mil años. Los cronistas romanos y especialmente Plinio, aseguran que a pesar de que en el imperio romano se conocían algunas variedades silvestres de esta fruta, fue a partir de la guerra contra el rey del Ponto, en Asia Menor, cuando se inició su cultivo.

CÓMO PREPARARLAS Y CONSERVARLAS

Se pueden consumir desde frescas, como postre o en tartas, mousses y sorbetes, o bien confitadas o como relleno de bombones. Las que están destinadas a cocción, se preparan retirando sus huesos con un deshuesador. Si se exprimen demasiado al deshuesarlas pueden perder mucho zumo. En algunos países como Francia o Inglaterra se usan mucho en la confección de condimentos para acompañar la caza, el cerdo y las aves. Las cerezas flameadas con una salsa de brandy y vertidas sobre un helado de vainilla forman el conocido postre llamado Cherries Jubilee. Las cerezas enlatadas no son tan firmes y sabrosas, por lo que es preferible emplearlas en platos dulces. A partir de la cereza negra, por fermentación, se obtienen por destilación aguardientes y otras bebidas espirituosas. Las guindas son tan agrias que no se pueden tomar frescas, por lo que se conservan a menudo en frascos y son excelentes para preparar tartas y algunas empanadas.

ALGUNAS RECETAS

Kuchen de cerezas

3)- cucharadas de Margarina
1)- taza de azucar
2)- huevos
1/2 - taza de Leche
12)- cucharadas de Harina
2)- cucharaditas de polvos de hornear

preparacion:
se le hechan las 3 cucharadas de margarina y el azucar despues de que este un poco esponjosa la mezcla se le hechan los dos huevos completos se suigue batiendo y cuando este mas pesada la mezcla se la hecha la media taza de leche y se sigue batiendo luego se le hecha las 11 cucharadas de harina, y la ultima se le hechan con los polvos de hornear.

Cerezas glaseadas y caramelizadas

Ingredientes para 6 comensales:
600 gr. Cerezas negras grandes, tipo picotas.
125 gr. Azúcar,
75 ml Aguardiente de cerezas.
2 cs Vinagre Módena.
Mantequilla.

Método
: TRABAJOS PREVIOS: Elegimos cerezas grandes, oscuras casi negras del tipo picotas, no muy maduras, en sazón. No tenemos deshuesador especial para cerezas, sería muy conveniente, por tanto lo hacemos con el de aceitunas (que es el mismo de estrujar ajos), aunque presenta problemas se consigue algún resultado, pero no quedan bien enteras. Usamos cada vez estas cantidades, calculadas para que en una copa junto con un sorbete sea un postre de seis comensales. Pero puestos a ello hacemos el doble cada vez. Ponemos las cerezas ya deshuesadas en un cazo, espolvoreamos sobre ellas el azúcar, regamos con el aguardiente mezclado con el vinagre y las dejamos macerar unas dos horas revolviendo de cuando en cuando. En faltando el aguardiente, kirsh, se sustituye sobre la marcha por el "afamado cognac del pollo" (brandy corrientillo).
EJECUCIÓN: Poner al fuego en el cazo bastante amplio, y cocer algo, revolviendo hasta que las cerezas comiencen a ablandarse pero enteras en lo posible, unos tres minutos. Pasar por un colador y volver a poner ahora el líquido resultante solo, para que se vaya evaporando y concentrando. Ya muy concentrada y bien espesa la jalea resultante añadir una pella de mantequilla y volver a poner las cerezas, dar unas vueltas que, en lo posible, suelten el líquido que tienen retenido y resulten algo glaseadas.
PRESENTACIÓN: En el momento de usar las cerezas se pasan un poco por sartén antiadherente con otra pella de mantequilla, solo unas cuantas cada vez, al objeto de glasearlas y caramelizarlas muy ligeramente, y ya estarán listas del todo. Deberían llegar calientes a la mesa pero ojo que no quemen. Exquisito sabor y elegante coloración. Son un postre en si en una copa junto con un sorbete o una mousse, y usamos también para relleno de Gateau Basque, y adornar otros postres, para lo cual es preferible no ponerlas directamente sobre la porcelana pues al enfriar se quedan pegadas. Muy polivalentes en esta función de adorno se pueden poner tanto sobre un flan como sobre otra fruta. Para estos usos de adornos lo más conveniente es tenerlas congeladas en tarros pequeños, y pasarlas por la sartén en la cantidad necesaria al momento de su uso.

Compota de cerezas

Ingredientes:
• cerezas grandes y maduras, 1 kilo
• licor kirsch, 1 copa
• azúcar, 400 gramos

Elaboración
Se deshuesan las cerezas y se cuecen en una cacerola durante 5 minutos. Una vez cocidas y escurridas, se calienta en la cazuela con 1/4 de litro de agua y se agregan las cerezas y el azúcar para que se cuezan a fuego moderado durante 10 minutos, removiendo con una espátula de madera frecuentemente. Una vez hechas, se retiran las cerezas con una espumadera y se dejan en una ensaladera. Se deja el resto de la mezcla en la cazuela hasta que se espese y se reduzca. Entonces el jarabe se vierte sobre las cerezas, se rocían con el kirsch y se dejan enfriar.

Tarta de cerezas

Ingredientes:
• huevo, 6 unidad
• azúcar, 1 cucharada
• harina, 250 gramos
• mantequilla, 125 gramos
• azúcar, 75 gramos
• harina de maíz, 10 gramos
• cointreau, al gusto
• cerezas sin hueso,
• nata, 1 decilitros

Elaboración
Para hacer la masa, hay que hacer un volcán con la harina y en el centro poner el resto de los ingredientes. La mantequilla debe estar blanda (pomada). A continuación, hay que trabajar la masa hasta hacer una bola compacta, y dejar reposar en la cámara antes de trabajar con ella. Una vez hecha la masa, la estiraremos con el rodillo y la hornearemos en un molde desmontable de tarta, durante 10 minutos. Colocaremos sobre la masa las cerezas deshuesadas, de manera que cubran el fondo de la tarta y con una brocha y un poco de mantequilla derretida, pintaremos la fruta.
Para hacer la crema de cafloutis, mezclaremos el azúcar y la harina de maíz con los huevos y el cointreau. Por último, añadiremos la nata y cuando esté bien batido, repartiremos la mezcla por el molde de pasta quebrada y hornearemos a fuego muy suave (125º) hasta que la tarta esté cuajada (40 minutos aproximadamente). Se pueden sustituir las cerezas por otra fruta, procurando que no sea una fruta que suelte mucho agua. Para hacer la salsa de melocotón, licuaremos unos trozos de melocotón en almíbar con un poco de su jugo, colamos la salsa con un colador fino y la reservamos en la nevera hasta que vayamos a utilizarla.

Presentación: Este postre se presenta en el mismo molde en el que se ha realizado o se coloca en algún plato, dependiendo de los gustos.

Mousse de cerezas

Ingredientes:

• cerezas del jerte, 1 kilo
• azúcar glasé, 200 gramos
• claras de huevo, 4 unidad
• nata líquida, 2 vaso
• limón, 1 unidad
• hojas de menta, al gusto

Elaboración
Lavar las cerezas, retirar los pedúnculos y los huesos y secarlas. Reservar algunas para decorar y triturar el resto.
Montar las claras a punto de nieve firme y añadir, poco a poco, 100 gramos de azúcar batiendo constantemente. Montar la nata muy fría y, cuando esté firme, añadir poco a poco el resto del azúcar.

Unir la nata y el merengue con movimientos envolventes para que no pierda volumen, e incorporar de igual modo el puré de cerezas.

Verter la preparación en los moldes y congelar 12 horas. Desmoldar la mousse 15 minutos antes de servir, decorar con las cerezas reservadas picadas y las hojas de menta.

Canapés de cereza y foie

Ingredientes:

• cerezas del jerte, 20 unidades
• pan de molde, 8 rebanadas
• mousse de pato, 200 gramos
• cápsulas de papel, al gusto

Elaboración

Retirar la corteza, tostar el pan de molde y cortarlo en 16 círculos, con ayuda de un cortapastas. Reservar 8 cerezas enteras, y picar el resto en trocitos.
Cortar 16 lonchas de foie del tamaño del pan. Mezcalr las cerezas picadas con el resto del foie. Cubrir cada rebanada con una capa de cerezas picadas y una loncha de foie y rematar con media cereza en abanico o abierta como un tulipán. Adornar el plato con tiras de cebollino.