La Alcachofa




La alcachofa es una verdura que pertenece a la familia de las Asteráceas (Compuestas) con más de un millar de géneros y más de 20.000 especies, de las que muy pocas se cultivan. Esta familia se caracteriza porque sus flores están compuestas por la fusión de cientos e incluso miles de flores diminutas, como es el caso del girasol. La familia incluye hortalizas de diversas especies: de hoja (achicoria, lechuga, endibia, escarola), de flor (alcachofa) o de tallo (cardo). Una característica común en muchas de estas plantas es que sus tejidos contienen abundante látex.

ORIGEN Y VARIEDADES

Se trata de una planta oriunda del norte de África, lo que explica que su cultivo esté muy localizado en países de la cuenca mediterránea como Italia, España (los mayores productores), Francia o países del Norte de África, donde se concentra el 80% de la producción mundial. España es el segundo productor mundial después de Italia, con cerca del 30% de la producción, y el primer exportador. El 40% de las alcachofas españolas son transformadas en la industria. En la actualidad, California, en Estados Unidos, también tiene amplias zonas de cultivo de alcachofas.

La palabra alcachofa parece que deriva de un término árabe que significa "lengüetas de la tierra", en referencia a sus singulares hojas. Fueron los árabes, durante la Edad Media, quienes extendieron el cultivo por Europa, mejoraron las variedades y sus cualidades gastronómicas. Los griegos y también los romanos propagaron su fama como alimento afrodisíaco, lo que favoreció e incrementó su empleo culinario. En la actualidad, la alcachofa es un alimento habitual en todos los hogares.

Las variedades de alcachofas más cultivadas se agrupan según su denominación geográfica, marcada por su lugar de origen: Blanca de Tudela, Madrileña, Violeta de Provenza, Camus de Bretaña, Romanesco, Espinoso Sardo, Californiana, etc. Estas variedades se diferencian principalmente por la forma (esférica u oval), tamaño, color del capítulo (verde o violeta) y por la precocidad (variedades de día corto o día largo).

De Gran Bretaña: frutos grandes cuyas hojas jóvenes son de color entre verde y violeta.

De Francia: de tres tamaños distintos (grandes, medianas y pequeñas).

De Italia: de color verde más o menos intenso, con matices rojo violetas y tamaño variable.

De España: la variedad más cultivada, casi la única destinada al mercado nacional, es la alcachofa Blanca de Tudela (Navarra), de forma redondeada, pequeño tamaño, con las hojas centrales muy compactas y de color verde. Para exportación se cultivan en Murcia y Alicante otras variedades: Violeta de Provenza o Macau (Camus de Bretagne o Blanc Hyèrois), entre otras.

La novedad en el cultivo de alcachofa son las variedades capaces de crecer durante la temporada estival y de cierta calidad.

SU MEJOR ÉPOCA

La alcachofa es propia del invierno. La recolección suele comenzar hacia el mes de octubre. Por tanto, la mejor temporada es durante el otoño, hasta las primeras heladas de diciembre, y en primavera, que es cuando finaliza la cosecha de alcachofas en el área mediterránea. El clima cálido y seco provoca que las hojas del fruto se abran rápidamente, pierdan ternura, consistencia, y que adquieran un sabor amargo y una apariencia poco atractiva.

CARACTERÍSTICAS

Forma: la parte comestible es la inflorescencia, alargada o achatada, en forma de rosetón, con hojas verdes superpuestas que parecen escamas y unidas al vástago. A las brácteas blandas internas y las porciones blandas del cogollo se les llama de manera coloquial "corazón de la alcachofa".

Tamaño y peso:el tallo es erguido, grueso, acanalado longitudinalmente y ramificado. Llega al metro de altura y se divide en ramas que llevan en el extremo grandes inflorescencias de unos doce centímetros de diámetro cuando alcanzan su mejor tamaño. El peso de la flor varía según la variedad y el uso culinario, desde menos de cincuenta gramos hasta unos cien gramos o más.

Color: hojas y tallo de color verde claro brillante cuando está recién cosechada.

Sabor: la carne de la alcachofa es crujiente (si se toma asada), suculenta, jugosa, fina, con una combinación muy acertada de sabores, dotada de un ligero amargor y un toque final dulce.

CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA

A la hora de comprar alcachofas, hay que seleccionar las más gordas y pesadas en proporción a su tamaño, con las yemas gruesas, compactas, bien formadas y de color verde claro. El tamaño no afecta a la calidad de la alcachofa.

Para comprobar su frescura se puede apretar la alcachofa cerca del oído; si se escucha un crujido, aún está fresca. Si las hojas están blandas en la base o se abren con facilidad y presentan partes pardas, la alcachofa no está fresca, el fondo se ha secado y endurecido.

El frío hace que las hojas externas tiendan a ampollarse y adquirir primero un aspecto blanquecino que luego se vuelve marrón parduzco. Esta es la razón por la que las denominadas "alcachofas de invierno" pueden presentar manchas externas que hacen dudar de su frescura. Sin embargo, el aspecto no afecta para nada a la calidad culinaria del fruto.

Tras la cosecha, las alcachofas se han de almacenar en lugares frescos lo antes posible. Si se introducen en una bolsa de plástico cerrada y se dejan en el frigorífico, se conservarán una semana. Con tallo se puede mantener en agua, como una flor cortada, en el frigorífico. Para que no se seque, lo mejor es no cortar el tallo hasta el momento de su consumo. Una vez cocidas, se han de conservar en el frigorífico y consumir en 24 horas. También se pueden congelar para aumentar su conservación durante varios meses.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

Del análisis de la planta se desprende la presencia mayoritaria de agua, seguida de hidratos de carbono, el nutriente más abundante, en forma de inulina y fibra; cantidades medias de proteínas en comparación con otras verduras e insignificantes de grasas.

Entre las vitaminas destaca la presencia de B1, E y B3, estas últimas en cantidades poco significativas comparadas con otros vegetales. La B1 interviene en el aprovechamiento de los hidratos de carbono, grasas y proteínas y en el equilibrio del sistema nervioso.

El mineral más abundante es el potasio, si bien se puede considerar a la alcachofa como una de las hortalizas de mayor contenido en magnesio, fósforo y calcio y con cantidades medias de sodio. A pesar de su contenido en calcio, éste, debido a su condición vegetal, se aprovecha menos en el organismo que el calcio que contienen los lácteos u otros alimentos de origen animal.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Interviene además en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

La fibra, abundante en las alcachofas, favorece el tránsito intestinal. La inulina es un polisacárido que sustituye al almidón (reserva de moléculas de glucosa en los vegetales) y que también tiene función de reserva (unidades de fructosa en lugar de glucosa).

Lo más destacable de la composición de la alcachofa son una serie de sustancias que no destacan por su cantidad, pero sí por los notables efectos fisiológicos que provocan:

Cinarina y cinaropicrina: compuestos aromáticos responsables del sabor amargo de la alcachofa. La cinarina se conoce por su efecto colerético y diurético. Líneas de investigación actuales se centran en el potencial papel preventivo de la cinaropicrina en enfermedades tumorales.

Ácido clorogénico: compuesto fenólico con capacidad antioxidante.

Esteroles: sustancias vegetales con semejanza química al colesterol animal, con capacidad para limitar la absorción del colesterol en el intestino.

Cinarósido: flavonoide de acción antiinflamatoria.

Ácidos orgánicos (málico y cítrico, entre otros): se sabe que potencian la acción de la cinarina y del cinarósido, entre otras muchas funciones.

EN RELACIÓN CON LA SALUD

La alcachofa ha sido el prototipo de hortaliza sana, de amplio espectro medicinal. Se ha recomendado habitualmente en el campo de la nutrición por considerar que su consumo es muy saludable a distintos niveles del organismo, gracias a sus reconocidas propiedades coleréticas, hepatoprotectoras y diuréticas.

Para niños y deportistas

El crecimiento y desarrollo de los niños y el esfuerzo físico de los deportistas son circunstancias en las que el organismo necesita mayor aporte de hidratos de carbono y, en consecuencia, aumentan las necesidades de vitamina B1. La alcachofa representa una adecuada fuente vegetal de dicha vitamina. Por otra parte, el tabaco y el alcohol reducen la asimilación de esta vitamina, por lo que quienes beben o fuman necesitan más vitamina B1. Lo mismo les sucede a quienes consumen muchos azúcares o dulces.

Buenas digestiones

El alcohol, el exceso de grasa y de proteínas de origen animal, así como ciertos medicamentos, son las principales amenazas para el buen funcionamiento del hígado. Hay alimentos que favorecen la función hepática, o su recuperación tras una afección, y de la vesícula biliar, con lo que mejora la digestión. Son los vegetales con ligero sabor amargo, como la alcachofa, que comparte estas propiedades con la achicoria, la endibia, la escarola, el rábano o la berenjena.

Por un lado, la cinarina, sustancia que proporciona el sabor amargo a la alcachofa, es reconocida por su efecto colerético, es decir, aumenta la secreción de bilis. La bilis es sintetizada por los hepatocitos, se almacena en la vesícula biliar y se vierte al duodeno cuando llegan las grasas de los alimentos. Por otro lado, la inulina, polisacárido abundante en esta verdura, estimula el apetito y favorece la digestión. En relación con estos compuestos, varios estudios clínicos han demostrado la eficacia y seguridad de los extractos acuosos de alcachofa en el tratamiento de la disfunción hepato-biliar y de complicaciones digestivas, tales como sensación de plenitud, pérdida de apetito, náuseas y dolor abdominal. Por ello, las alcachofas convienen a las personas que padecen enfermedades funcionales y orgánicas del hígado, vesícula biliar y vías biliares (se reduce la posibilidad de aparición de cálculos biliares), así como en los trastornos digestivos que de ellas deriven. Esta verdura ayuda en la digestión de alimentos grasos y colabora en la descongestión del hígado porque consigue que la bilis sea menos densa y más fluida.

Prevención de enfermedades

Se trata con diferencia de la verdura más rica en fibra. Se recomienda aprovechar la temporada de las alcachofas e incluirlas con frecuencia en la dieta por los beneficios para la salud que se obtienen de su consumo.

- Estreñimiento:
la fibra tiene capacidad de absorber agua, aumenta el volumen de las heces, de manera que ayuda a corregir el estreñimiento. Además, la fibra proporciona sensación de plenitud, lo que conduce a la persona a ingerir menos alimentos.

- Hipercolesterolemia:
El consumo de alcachofa contribuye a reducir los niveles de colesterol debido a su riqueza dietética de fibra, que forma geles viscosos que fijan la grasa y el colesterol a nivel intestinal. De esta forma se reduce la absorción de dichas sustancias. Además, hay que tener en cuenta otros componentes de la alcachofa, los esteroles, que potencian aún más el efecto de la fibra e interfieren en la absorción del colesterol de la dieta, así como los compuestos antioxidantes. En diversos estudios clínicos se ha comprobado que varios componentes de la alcachofa provocan un aumento de la secreción biliar y la inhibición de la producción de colesterol endógeno a nivel hepático. Ambos mecanismos contribuyen a la reducción de los niveles de colesterol sanguíneo.

- Diabetes:
La inulina es un polisacárido que se metaboliza en el organismo y da lugar a unidades de fructosa, un azúcar asimilable sin la necesidad de insulina. La abundancia en fibra en las alcachofas ralentiza la absorción de la glucosa, con lo que evita elevaciones bruscas de la glucemia. Asimismo, la cinarina y otras sustancias tienen una suave acción hipoglucemiante. Por este motivo, las alcachofas pueden consumirse con absoluta tranquilidad en caso de diabetes.

Magnífico diurético

Una vez más, es la cinarina la que actúa sobre los riñones y provoca un aumento de la diuresis, es decir, de la cantidad de orina eliminada. Esto resulta beneficioso en el caso de sufrir cálculos renales, hiperuricemia, hipertensión arterial, retención de líquidos u oliguria (producción escasa de orina).

Flatulencia

El exceso de fibra hace que las alcachofas puedan resultar flatulentas en general y, de manera particular, para quienes tienen tendencia a trastornos digestivos (aerofagia, dispepsia). Sirve de ayuda terminar la comida con una infusión de manzanilla, anís verde, hinojo, poleo menta o hierbabuena.

CURIOSIDADES Y CÓMO PREPARARLA

Curiosidades

Los extractos de los tejidos finos de la alcachofa se utilizan en cosmética como ingrediente de los tónicos o lociones ligeramente astringentes útiles para limpiar y refrescar el cutis o para vigorizar el cabello, así como para otras aplicaciones medicinales y no alimentarias.

Las hojas de la alcachofa se utilizan para fabricar un licor llamado Cynar, que se usa como aperitivo amargo o "bitter".

Cómo prepararla

Las alcachofas ofrecen sus excepcionales cualidades gastronómicas en variedad de platos: crudas, hervidas, al vapor, fritas, rebozadas, guisadas, en sofrito, a la brasa, al horno... y, por supuesto, son el ingrediente esencial de las menestras de verduras.

Si es importante el consumo de esta hortaliza en estado fresco, tanta o mayor importancia adquiere en la industria conservera, ya que se presta con éxito a ser conservada en agua y sal, en adobo, en vinagre, así como congelada.

La flor de la alcachofa requiere una cuidadosa manipulación para evitar daños y que ésta se deseque. Aunque la preparación de las alcachofas es bastante laboriosa y se aprovecha tan solo el 20% de cada flor, su sabor suave y delicado hace que merezca la pena el esfuerzo.

Las alcachofas, mientras se preparan y se limpian -conviene usar guantes para evitar que la piel se tiña-, se oxidan y se ennegrecen con rapidez al estar en contacto con el aire. Esto se evita si se frotan con medio limón, se rocían con zumo de limón o vinagre o se añade ácido al agua de cocción. Para cocerlas, se ha de utilizar un recipiente de acero inoxidable o de barro, ya que las alcachofas se oscurecen en un recipiente de aluminio.

Aunque no es habitual, la parte tierna del corazón de los frutos más pequeños, picados fino, se presta a degustarla cruda en ensalada, sola o acompañada de otros vegetales, y con un aliño de ajo y aceite. Si se van a cocinar, desde el punto de vista nutricional, lo ideal es cocinarlas al vapor con el fin de concentrar al máximo sus nutrientes. Para ello, se colocan los corazones de alcachofa enteros dentro del cestillo de la olla de vapor. En caso de hervirlas, se aconseja usar el mínimo de agua, la cantidad justa para cubrirlas, y aprovechar el caldo de la cocción para tomarlo o elaborar sopas u otros platos. Si se asan, tanto a la plancha como al horno, no deben cortarse las puntas de las hojas, ya que así se mantiene la humedad interna durante el asado.

Algunas recetas

Alcachofas rellenas de bechamel con jamón

Ingredientes:

- 16 alcachofas
- 1 limón
- Sal
- Harina
- 3 huevos
- Aceite

Ingredientes para la salsa bechamel con jamón:

- 100 gr mantequilla
- 1/2 cebolla picada
- 100 gr de harina
- 1 l leche
- 250 gr de tacos de jamón (serrano o de york)
- Pimienta y sal

Cómo se prepara

Limpiar y pelar las alcachofas, frotarlas con limón para que no se oscurezcan. Dejar el tronco y eliminar la pelusa que suelen tener en el centro. Hervirlas en abundante agua, con sal y el resto del limón. Una vez cocidas se enfrían y se escurren con cuidado.

Para la salsa:

Poner en un cazo la mantequilla a fuego lento hasta que se derrita. Añadir la cebolla, la harina, dejar que se frían y a continuación añadir la leche templada, la sal y la pimienta. Remover hasta conseguir una pasta fina sin grumos. Añadir los tacos de jamón a la bechamel. Se introduce la bechamel en el centro de las alcachofas con una cuchara o una manga pastelera.

Rebozar las alcachofas en harina y huevo, freírlas en aceite bien caliente hasta conseguir que se doren.

Tortilla de alcachofas

Ingredientes

- 6 huevos
- 6 corazones de alcachofas
- 20 gr mantequilla
- Unas ramitas de perejil
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta

Cómo se prepara

Batir los huevos con la sal, la pimienta y el queso rallado.

Añadir las alcachofas ya cocidas, mezclar todo. Colocar la sartén con un poco de aceite en el fuego.

Cuando el aceite esté caliente, verter el preparado y, cuando los huevos comiencen a cuajarse, mover la sartén para que la tortilla se desprenda del fondo y de los laterales.

Dar la vuelta y volver a colocarla en la sartén. Dorar la tortilla a fuego vivo durante unos minutos y servir caliente.

Canelones de alcachofas

Ingredientes:

- 12 canelones (canelones listos para rellenar sin cocer)
- 400 gr corazones de alcachofa
- 125 gr requesón
- 50 gr mantequilla
- 20 gr pasas
- 20 gr piñones

Para la bechamel:

- Medio litro de leche
- 4o gr mantequilla
- 40 gr harina
- 40 gr queso rallado
- Sal, nuez moscada y pimienta molida

Cómo se prepara

Limpiar las alcachofas. Cocer en agua hirviendo con sal los corazones y picarlos. En una sartén, derretir la mantequilla y saltearlas. Añadir las pasas remojadas y los piñones. Salpimentar.

Rehogar el conjunto y añadir el requesón. Rellenar con una cucharita los canelones y colocar en filas en una fuente de horno engrasada.

Para la bechamel: calentar la leche y a parte la mantequilla Cuando ésta se derrita, añadir la harina.

Verter la leche poco a poco en la mezcla anterior, remover hasta que se espese y añadir sal y nuez moscada.

Cubrir los canelones con la bechamel, espolvorear con el queso rallado y gratinar en el horno.


Lubinas asadas con pimientos y alcachofas

INGREDIENTES (para 4 personas)
4 lubinas de ración.
½ limón.
4 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharada de mantequilla.
2 alcachofas medianas.
2 pimientos asados.

Aceite de perejil:
8 cucharadas de aceite de oliva.
Un ramillete de hojas de perejil.
Sal.

CÓMO SE ELABORA:
Se limpian las lubinas de sus vísceras interiores. Les cortamos la cabeza y parte de la cola, dejando sólo el centro de pescado, que colocaremos en una cazuela apta para microondas con el aceite de oliva, el zumo de ½ limón y la cucharada de mantequilla. Se espolvorea todo con una pizca de sal. En las pescaderías de confianza suelen preparar los pescados al gusto del consumidor, y los dejan limpios para asar al horno.
Cocinamos las lubinas, junto con las alcachofas cortadas en rodajas no muy gruesas y unas tiras de pimientos asados, en el microondas durante 10 minutos, a potencia media y cubiertas con un plástico apto para el mismo.
Pasado este tiempo, sacamos el pescado del microondas y lo dejamos reposar durante dos minutos, aún tapado.
Ligamos la salsa del asado con movimientos circulares de la cazuela. Después la uniremos con el aceite de oliva, unas hojas de perejil y una pizca de sal. Trituramos la mezcla con la batidora hasta formar el aceite de perejil que acompañará a la lubina asada, que serviremos junto con las alcachofas y pimientos asados.

Alcachofas en crocanti

INGREDIENTES
8 alcachofas.
250 gramos de harina.
Sal.
1 cucharada de aceite.

CÓMO SE ELABORA:
Eliminamos las puntas de las alcachofas y las hojas duras. Retiramos la pelusa con ayuda de una cucharilla y las remojamos en agua acidulada con el zumo de limón. Las cocemos enteras durante 10 minutos en ese agua con un poco de limón y sal. Sacamos las alcachofas del caldo de cocción y las refrescamos bajo en chorro de agua fría.

Pasamos las alcachofas escurridas y cortadas en cuartos por harina y las freímos en una sartén con aceite caliente. Una vez fritas las alcachofas rebozadas las sacamos de la sartén y las depositamos en una bandeja con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite de la fritura. Servimos como aperitivo o como acompañamiento de otro plato.

Entrante de alcachofa con queso de burgos

INGREDIENTES (para 4 personas)
8 alcachofas frescas.
1 ramillete de perejil.
100 gramos de queso de Burgos.
Media docena de judías verdes cocidas.
1 zanahoria.
1 manzana verde.
3 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharada de vinagre de manzana.
Sal.
4 panecillos tostados.

CÓMO SE ELABORA:

Limpiamos las alcachofas y las untamos con limón.
Las cocemos durante 30-40 minutos en una cazuela junto con un ramillete de perejil. Una vez cocidas, las pelamos hasta llegar a su parte más tierna (el corazón) y las vaciamos.
Cortamos en daditos pequeños la manzana verde, las judías verdes cocidas las cortamos en tiras y la zanahoria en brounoisse (corte en cuadraditos muy pequeños).
Mezclamos estas verduras y la manzana con el aceite de oliva y el vinagre de manzana y sal, siendo una guarnición ligeramente aliñada para que no gotee sobre el entrante.
Colocamos un par de corazones de alcachofas sobre el pan tostado.
Cortamos el queso fresco en lonchas y colocamos sobre las alcachofas.
Aliñamos ligeramente con la vinagreta guarnecida y colocamos una rodaja de fuet a modo de decoración encima de todo el entrante.

Cazuela de sepia con alcachofas

INGREDIENTES (para 4 personas)
500 gramos de sepia.
300 gramos de alcachofas.
100 gramos de cebolla.
2 dientes de ajo.
½ pimiento verde.
2 tomates.
4 cucharadas de aceite de oliva.
Unas ramitas de perejil.
¼ litro de agua
Sal.

CÓMO SE ELABORA:

Limpiamos la sepia y la cortamos en tiras. Picamos las cebollas en juliana (en tiras finas), los ajos los fileteamos, troceamos el pimiento en tiras finas, picamos el perejil y trituramos los tomates pasándolos por una batidora.
En una cazuela de barro, que posteriormente nos servirá como recipiente de presentación, con aceite caliente, sofreímos las cebollas, los ajos, el pimiento, el perejil y los tomates junto con las tiras de sepia.
Dejamos cocer a fuego medio durante 5 minutos y a continuación bajamos la intensidad del fuego, añadimos ¼ litro de agua y dejamos que se cocine por espacio de 20 minutos hasta que la sepia esté cocinada y la verdura quede como una salsa homogénea.
Pelamos hasta llegar al corazón de las alcachofas, quitamos la pelusilla del corazón de la alcachofa y las cortamos en cuartos. Cuando la sepia esté casi cocinada añadimos los corazones de las alcachofas y dejamos que cueza el conjunto durante 10 minutos más.
En el momento de servir, espolvoreamos con perejil picado sirviendo a centro de mesa en la misma cazuela de barro donde hemos cocinado la receta.

El Aguacate





Aguacate (Persea americana. )


El aguacate, también conocido como avocado, avocat, cura, palpa gigante, paltay, etc., cuenta con más de 500 variedades. Es originario de México, Colombia y Venezuela, actualmente se cultiva en México, Brasil, Estados Unidos, Australia, Israel, China, Kenia, Sudáfrica y España.
El aguacate es un fruto muy versátil, su sabor neutro permite infinidad de combinaciones a la hora de introducirlo en una receta, dulce, salada o picante, proporciona al paladar una textura fresca y untuosa, una delicia culinaria.

Pero además ofrece muchas propiedades beneficiosas para el organismo, uno de los beneficios más reconocidos del aguacate es la regulación del colesterol gracias al ácido oleico que posee, a las grasas monoinsaturadas combinadas con el contenido de beta sitosterol, pero hay que tener en cuenta que también aporta mayor cantidad de calorías que muchas frutas.

El aguacate aporta además de agua, proteínas, carbohidratos, fibras, vitaminas, minerales y una pequeña proporción de azúcar natural, es antioxidante y la mayor fuente de luteína de entre las 20 frutas más consumidas, por lo que protege de enfermedades oculares como las cataratas y la degeneración macular.

Hay estudios científicos que incluso aseguran que la pulpa del aguacate tiene un gran valor nutritivo, semejante al de una porción de carne, por lo que también es recomendado en dietas vegetarianas como sustituto de esta proteína.

Cómo elegirlo y conservarlo

Se ha de comprobar que la piel no presente ningún tipo de defecto como manchas, puntos negros o signos de excesiva maduración.

El aguacate está maduro si al sacudirlo se nota que el hueso se mueve o cede a la leve presión con el dedo. Si no está del todo maduro, se debe dejar a temperatura ambiente durante el tiempo necesario, 1-3 días. Su proceso de maduración puede acelerarse si se envuelve en papel de periódico junto con una manzana o un plátano.

Si por el contrario el aguacate está en su punto de sazón, para detener la maduración se ha de guardar en la parte menos fría de la nevera (no a menos de 6ºC ).

El aguacate se puede congelar. Para ello, hay que extraer la pulpa, aplastarla bien y mezclarla con un poco de zumo de limón.

Para su degustación, se ha de abrir justo antes de su consumo, ya que la pulpa se ennegrece con rapidez. Esto se puede evitar rociándola inmediatamente con zumo de limón. Por otro lado, si al consumirlo sólo empleamos una mitad, la que sobra se puede conservar en óptimas condiciones para el día siguiente dejándole el hueso, rociada con zumo de limón en la nevera y protegida con papel film o en un recipiente de cierre hermético.

Propiedades nutritivas 

Las grasas constituyen el principal componente tras el agua, por lo que su valor calórico es elevado con respecto a otras frutas, pero inferior al del coco, de mayor contenido graso.

Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas.

En cuanto a la grasa, ésta es mayoritariamente monoinsaturada; el 72% del total de grasas es ácido oleico, característico del aceite de oliva.

Es rico en minerales como el potasio, el magnesio y pobre en sodio. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

Destaca su contenido de vitamina E (antioxidante, interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad) y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, como la B6 o piridoxina, que colabora en el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Composición por 100 gramos de porción comestible

Calorías 134,3
Grasas 134,3
Hidratos de carbono (g) 1,3
Fibra (g) 2,4
Potasio (mg) 320
Magnesio (mg) 18
Provitamina A (mcg) 119
Vitamina E (alfa-tocoferol) (mg) 2,3
Vitamina C (mg) 4
Acido fólico (mcg) 8
Piridoxina (mg) 0,3
mcg = microgramos

Propiedades / Salud

El aguacate es un fruto que generalmente se emplea a modo de hortaliza o verdura, de sabor delicado y de fácil consumo, rico en grasas monoinsaturadas, antioxidantes y minerales; aliadas de nuestra salud. Teniendo en cuenta dichas propiedades nutritivas, es muy recomendable para todos los segmentos de la población: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores.

Por su aporte de antioxidantes y grasas de tipo monoinsaturado, se recomienda su consumo especialmente, a quienes tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las grasas monoinsaturadas tienen la propiedad de reducir las tasas de colesterol total en sangre, a expensas del denominado "mal colesterol", el LDL-c, al tiempo que incrementan los niveles de HDL-c, "el colesterol bueno", que en nuestro cuerpo se encarga de transportar por la sangre el colesterol desde las células al hígado, evitando que se acumule en las paredes de los vasos sanguíneos.

La vitamina E, como antioxidante, contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. Además, por su riqueza en magnesio y potasio y bajo aporte de sodio, resulta muy recomendable para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón y para quienes tienen bulimia o toman diuréticos que eliminan potasio. Su contenido de potasio deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas controladas en este mineral.

Por ser bastante calórico, se ha de moderar su consumo en caso de sobrepeso u obesidad.

Variedades / Temporada

Son más de 500 las variedades de aguacate existentes dado su cultivo y adaptación en amplias zonas de América Latina y su rápida internacionalización y aceptación en todo el mundo.

Hay variedades para todas las épocas del año (Bacon, Fuerte, Gwen, Hass, Pinkerton, Reed, Zutano..) aprenda a conocerlas y a sacarle a cada todas sus ventajas.

Lo importante es que elija bien la madurez del mismo en la compra.

Recetas de Aguacate

Cada ves más introducido en la cocina europea como componente cada vez más popular.

Desde América Latina se importan recetas auténticamente exquisitas (especialmente de México y Perú).

Muy recomendable el popular Guacamole que combina con todo.

ALGUNAS RECETAS DE AGUACATE


Rollitos de salmón y aguacate

Ingredientes:
250 grs de salmón ahumado
2 aguacates
1/2 cebolla
cayena molida
pimienta negra recién molida
sal
aceite de oliva

Instrucciones:
Se parten los aguacates y se saca toda la cerne, se tritura con un tenedor, se le agrega la cebolla picada.
Se añaden la cayena, la sal y la pimienta y el aceite de oliva. Se prueba por si hay que rectificar.
Se extiende una loncha de salmón, se pone un poco del aguacate y se enrolla.

Aguacates relleno de tomate y jamón

Ingredientes

100 gramos de dados de jamón
2 aguacates grandes
2 cucharadas de aceite
1 cucharada de vinagre
250 gramos de tomates
1 cucharada de albahaca
2 tallos de apio
Sal y pimienta

Preparación

1) Poner el aceite, el vinagre, la sal, la pimienta y mezclar bien.
2) En una fuente poner los tomates picados en dados el apio en rodajas finas, la albahaca y el jamón.
3) Cortar los aguacates por la mitad y sacar los huesos (se puede poner unas gotas de limón para que no se oxide).
4) Rellenar los aguacates con la mezcla.
5) Servirlos adornando con una hoja de albahaca.

Aguacate andalusí 

(Para 6 personas)
- 3 aguacates cortados por la mitad
- 5 dientes de ajo picados
- 1½ cucharadas soperas de especias para pinchitos morunos
- 6 cucharadas soperas de aceite de oliva

Calentar el aceite en una sartén y cuando esté muy, muy caliente se echan los ajos y se aparta del fuego inmediatamente. Añadir las especias de pinchitos y dejar enfriar a temperatura ambiente.
Rellenar cada mitad de aguacate con una cucharada sopera de esta mezcla y servir acompañando de rebanadas de pan tostado.

Guacamole   

(Para 6 personas)
- 3 aguacates, pelados y triturados con tenedor
- 1 cebolla pequeña, muy picada
- 1 diente de ajo, finamente picado
- 2 tomates, muy picados
- 1 cucharada de zumo de limón
- Unas gotas de tabasco
- Sal y pimienta

En un cuenco se mezclan todos estos ingredientes formando una pasta sobre la cual, y en su centro, se colocará uno de los huesos de aguacate. Esto, al mismo tiempo que decorativo, lo protegerá de la descoloración.
Este es uno de los platos más típicos de Méjico y puede comerse untando en crackers o sobre pequeñas rebanadas de pan tostado

Ensalada de pomelo y aguacate 

- 4 aguacates grandes, pelados y cortados en tiras largas
- 3 pomelos grandes
- Perejil picado
- Salsa vinagreta

Pelar los pomelos limpiando bien los gajos con cuidado de que no se rompan. Poner la vinagreta en un cuenco y mojar en esta salsa las tiras de aguacates y después disponerlas radialmente en una fuente redonda. Colocar en el centro de esta rueda los gajos de pomelo de manera concéntrica. Rociar nuevamente con un poco de salsa vinagreta y el perejil.

Ensalada de papaya, aguacate y gambas 

- Es una excelente combinación de colores y sabores
- 2 papayas*, peladas y cortadas en tiras
- 2 aguacates, pelados y cortados en tiras
- 1 lechuga
- ½ kilo de gambas, cocidas y peladas
- 2 cucharadas de cebolleta, muy picada
- 1 tomate grande, pelado, picado y sin semillas
- 250 cc (1 vaso) de mahonesa con una cucharada de mostaza de Dijon
- Zumo de 1 limón

Rociar la papaya junto con los aguacates con zumo de limón y disponerlos en una fuente previamente cubierta de hojas de lechuga, reservando un lugar en el centro para apilar las gambas. Rociar la cebolleta sobre toda la fuente y el tomate picado sobre las gambas. Servir acompañada de la mahonesa con mostaza.

Aguacates con crema de mariscos  


Ingredientes


- 3 grs (¼ vaso) de mantequilla
- 63 grs de champiñones frescos, cortados en rodajas
- 1 cebolla mediana muy picada
- 3 cucharadas de harina
- 300 cc (1¼ vaso) de leche
- 125 grs (½ vaso) de queso tipo Gruyere
- 63 cc (¼ vaso) de vino blanco
- 400 grs de atún blanco
- ¼ kilo de gambas cocidas y peladas
- 2 cucharadas de almendras tostadas
- 3 ó 4 aguacates cortados
- Zumo y ralladura de limón
- Sal, pimienta, una pizca de mostaza en polvo y una pizca de tomillo

Saltear en mantequilla los champiñones junto con la cebolla hasta que estén dorados. Apartar con una espumadera. Añadir rápidamente la harina y especias a la mantequilla restante y gradualmente la leche junto con la nata. Remover continuamente, hirviendo durante 1 minuto. Reducir la llama y añadir el queso, manteniendo el fuego hasta que se funda. Añadir el vino, el zumo y ralladura de limón, atún, gambas, almendras, champiñones y cebolla. Calentar todo de nuevo.
Poner esta crema en un cuenco que se puede presentar en el centro de una fuente rodeado de hojas de lechuga con los aguacates encima y rodajas de limón entre ellos, rellenándolos con la salsa preparada en el momento de ir a comerlos.

Aguacates rellenos de arroz con camarones

Ingredientes:
1 tza de arroz
2 tzas de camarones
Sal
Pimienta
2 aguacates que estén maduros
Aceite de oliva
Sal
Pimienta

Preparación:
Preparar el arroz como de costumbre y mezclarlo con camarones, luego deja enfriar el arroz, luego cortar el aguacate y rellenarlo con el arroz con camarones y servirlo como primer plato.

Aguacate con Atún

4 mitades de Aguacates Hass
1 lata de atún
4 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de cebolla picada fina
cucharada de jugo de limón

Preparación

Paso 1: Mezclar el atún bien desmenuzado con la cebolla y el jugo de limón.

Paso 2: Amoldar la mezcla con la mano y acompañar con Aguacate Hass en abanico o rellenar cada mitad de Aguacate con la mezcla.